Si partimos del último gobierno del doctor Balaguer, como forma de delimitar el trabajo, se puede observar que muy pocos llegan a los tribunales.
Durante los gobiernos del doctor Balaguer se dieron muchos escándalos, pero fácilmente salían del debate nacional.
El fundador del partido reformista protegía algunos de sus funcionarios en el caso de los escándalos, donde algunos sufrían el rechazo público, pero otros no llegaron ni al debate público.
Durante los grandes debates de este tipo de casos fue cuando el doctor Balaguer dijo “la corrupción se detiene en la puerta de mi despacho”.
Se recuerda que el caso de Anicia Rissi en Aduanas, fue hasta los tribunales, pero se diluyó con el tiempo. También los vicios de construcción de viviendas del gobierno era una constante, como el de las presas.
Mientras que en el primer gobierno del presidente Leonel Fernández en l996-2000, el escándalo más sonado involucró al PEME, Programa Mínimo de Empleo que dirigió, Luis Inchaustegui y donde se vio implicado el ingeniero Félix Bautista.
Ambos fueron sometidos a la justicia, un tiempo en prisión, pero luego el Poder Ejecutivo se desinteresó y no hubo persecución ni recuperación del Estado.
También se recuerda en ese gobierno el Plan Renove, una inversión muy alta del Estado en la compra de vehículos denominados Pollitos y repartidos, lo que provocó un verdadero escándalo.
Otros casos fueron debates en el Congreso por la participación del famoso “hombre del maletín” o lobismo para motivar la aprobación de ciertos proyectos u obstaculizar otros.
Mientras que, en el año 2000, Leonel Fernández entrega el gobierno al ingeniero Hipólito Mejía, donde un año después surge el escándalo alrededor de Víctor Tió, a la sazón director del INVI.
Mejía se encontraba de viaje de Estado y la doctora Milagros Ortiz Bosch, asumió el compromiso de suspenderlo en función de presidente en funciones.
También Mejía tuvo su Plan Renove, las denominadas “Garza” pequeños autobuses, cuyo caso se ventiló en los tribunales y los implicados fueron descargados.
El hombre del maletín retornó al Congreso, donde motivó la modificación constitución del 2002 que permitió a Mejía presentarse a la reelección.
Otro como fue el caso de Héctor Rodríguez Pimentel en el Consulado de Puerto Príncipe, Haití.
También las acusaciones de mal manejo del caso del GLP en Industria y Comercio por el licenciado Angel Lockward.
Pero el escándalo que quiebra el estado dominicano lo constituyó el caso Baninter, donde más de 105 mil millones de pesos tuvo que reponer el Estado al devolver los ahorros a los depositantes de las instituciones quebradas.
Esto provocó que la prima del dólar se elevara a más del 50 por uno, que provocó una debacle económica y creó situaciones difíciles.
Pero en el 2004, retorna Leonel Fernández con la promesa de la recuperación económica y siguen los escándalos en la administración pública que involucran a funcionarios.
Se recuerda que otro caso de Héctor Rodríguez Pimentel en el INDRHI y los recursos de la Cooperativa. Luego surgen otros problemas por la presa de Monte Grande, el PEME y la OTTT, entre otros muchos.
En este período se recuerda el caso más reciente de los jóvenes de Aduanas de Santiago, los cuales fueron puestos en libertad por una garantía económica.
