Veras en declaraciones a este diario, minutos después de concluida la rueda de prensa donde las autoridades dieron los detalles del atentado criminal contra su hijo, dijo sentirse satisfecho con la investigación y los resultados.
Informó que pedirá a su hijo que regrese. El mismo se encuentra en Estados Unidos, porque entiende que existen mayores condiciones de seguridad ahora con el apresamiento de los supuestos responsables del intento de asesinarlo.
Sin embargo, el abogado aseguró que faltan otros individuos involucrados en el hecho que no identificó que la Policía y la justicia deben también someter.
“Desde esa fatídica fecha mi familia no ha tenido paz, lo que ha vivido son horas y horas de angustia, dolor, sufrimiento y toda clases de pesares”, dijo.
El reconocido abogado sostuvo que la tentativa de crimen contra su hijo hizo desaparecer la alegría en el alma y los hogares de cada uno de los miembros de su familia. “Desde el instante de recibir la noticia de inmediato razoné: Adriano Román mandó a matar a Jordi por el caso de Miguelina Llaverías”.
Manifestó que luego le declaró a la prensa, cuando todavía Jordi estaba siendo objeto de una intervención quirúrgica, que la familia Veras sabía quién había pagado los sicarios para asesinar a Jordi.
“Además de mi convencimiento de que Román había pagado para asesinar a mi hijo, a los pocos días tuve conocimiento directo de la ruta tomada por los sicarios después del atentado, la detención de uno de ellos por una patrulla policial y de que Jordi había sido ubicado por medio de data crédito”, indicó.
Ratificó que además de los que hasta ahora están detenidos e identificados, hay más personas involucradas en la tentativa de crimen contra Jordi y confío que los investigadores judiciales y policiales continuarán las pesquisas hasta completar el expediente.
Asimismo, apeló a las autoridades que tienen que ver con el control de los reclusos, para que tomen medidas ejemplarizadoras a los fines de impedir que Román siga disponiendo libremente desde el recinto carcelario, de sus recursos económicos para pagar las tarifas de los sicarios que, como en el caso de Jordi, ejecutan por dinero los designios criminales de él.
“La sociedad dominicana no puede estar a merced del capricho de un psicópata que no tiene límites en dinero para pagar criminales, ni para extender su voluntad criminal”, agregó en un documento remitido a este diario.
