“Es necesario repetir, una y otra vez, que la solución de nuestros problemas, sean muchos o sean pocos, depende de todos nosotros”, puso de manifiesto monseñor de la Rosa y Carpio.
Destacó el arzobispo la importancia de la conciencia cívica, “esa conciencia ciudadana que nos lleva a pensar que en cualquier nación, en cualquier sociedad, la responsabilidad, es de todos”, dijo.
Recordó “ cuántas veces caemos en la tentación de echarle la culpa a otros: si la familia anda mal, le echamos la culpa a los padres o a los hijos, es una solución fácil”.
Indicó monseñor Ramón Benito y de la Rosa Carpio que “si andamos mal socialmente, le echamos la culpa al gobierno o a las autoridades, cuando en realidad hemos de tomar conciencia de que todos tenemos que participar en la solución de los problemas, porque de una o de otra manera todos nosotros también somos parte de la causa de lo que nos sucede”.
Recordó el prelado católico aquella vieja frase que se repite: “Los malos prosperan allí donde los buenos no hacen lo que tienen que hacer”.
Y agregó que la conciencia de esta realidad nos llega siempre a preguntarnos: ¿Qué hago yo para la solución de los problemas allí donde yo estoy? Y que la conciencia de que todos tenemos que ver con lo bueno y con lo malo que nos acontece, nos lleva a pensar en esa responsabilidad cívica y a tomar conciencia de ella.
Monseñor de la Rosa y Carpio fueron expuestas en su columna Un Momento que escribe para el periódico Digital 55 digital
