Dionisio Jerez y Omar Polanco, dirigentes comunitarios que lideraban el grupo de alrededor de 40 personas que desde las primeras horas de la mañana penetraron a las instalaciones de la oficina y todavía a las 5 de la tarde no había salido.
Jerez y Polanco, advirtieron que no saldrán de la oficina senatorial hasta tanto no tengan seguridad y garantía de la construcción de las dos importantes obras.
Ayer, conversaron vía telefónica con el senador Julio César Valentín y rechazaron su propuesta de irse y esperar resultados de su gestión en la comunidad.
Asimismo, también por la misma vía hablaron con el ingeniero Víctor Díaz Rúa, ministro de Obras Públicas, quien prometió a mediada de semana darle inicio a las calles y gestionar el acueducto, pero tampoco aceptaron.
De igual manera, tuvieron comunicación con el vice ministro de Obras Públicas de santiago, ingeniero Porfirio Brito, quien prometió encargarse del problema por instrucciones del Ministro, pero los residentes en Villa Bao, prefirieron mantenerse en el interior de la oficina del Senado aquí.
De su lado, la relacionista pública de la Oficina del Senador, Luisa Rebeca Valentín informó que se le han hecho muchas propuestas a los comunitarios y se han negado a todas.
Consideró que la ocupación de esa oficina es una equivocación de los dirigentes comunitarios de Villa Bao, en vista de que el senador solo se encarga de servir de catalizador de los problemas, pero no es su función hacer obras y tampoco se le asigna presupuesto para esos fines.
Informó que Julio César Valentín se reunió en Villa Bao con los que protestan hoy en su oficina al medio día del pasado sábado y le dio detalles de las gestiones que realiza para la reparación de sus calles y el acueducto.
Hombres y mujeres, alrededor de 40 personas, algunos de edad avanzada se mantenía ayer ocupando las instalaciones de la oficina senatorial, ubicada en la calle del Sol esquina César R Tolentino en esta ciudad.
Mientras que las labores de la oficina del senador se vieron frustradas ayer debido a la cantidad de personas en su interior y los que amenazan con mantenerse allí hasta que sus demandas sean cumplidas.
El militar asignado a esa oficina con un arma larga se mantenía en el interior al frente de los ocupantes, en tanto, que en el entorno de la oficina decenas de personas tanto de Villa Bao, como independientes merodean la zona para enterarse de lo que ocurre.
