El paro que se inició a las seis de la mañana del lunes logró el respaldo del comercio, la escuela, el transporte y las labores en las empresas e industria de tabaco y otras de la zona.
El vocero del Frente Amplio de Lucha Popular, Pablo Ferreiras, dijo que el movimiento de protesta ha sido pacífico, porque el objetivo es demostrar a las autoridades la decisión firme de esas obras.
Ferreiras dijo que además del acueducto de Guanábana y la carretera de la Lomota, exigen un acueducto múltiple para el túnel y la Cañada.
Igualmente, la huelga demanda una auditoria en el Ayuntamiento de Navarrete, donde durante nueve años de ejercicio, la alcaldesa Amantita Gómez no ha presentado su informe.
También exigen una escuela técnico vocacional y la puesta en libertad de tres jóvenes, que según el Falpo, son “presos políticos”, Braulio, José Fernández y Gómez.
Durante el paro no hubo quema de neumático, ni se lanzaron escombros a las vías, tampoco enfrentamientos entre manifestantes y Policía, lo que es extraño, ya que las protestas en Navarrete, se caracterizan por la violencia.
Ayer, Pablo Ferreiras, ratificó a reporteros de este diario que el paro sería levantado a las seis de la mañana de este martes y que sería evaluado para luego adoptar nuevas medidas de lucha.
Informó que fueron burlados por el PLD, porque prometieron en dos procesos electorales reparar todas las calles de los barrios, pero no lo hicieron y ahora pretenden asfaltar una calle por barrio, lo que no aceptaron.
