17 Mayo 2012 3:20 PM

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El drama de la Violencia de Género: Entre las garras de un misógino

La violencia de género generó 157,307 denuncias, pero sólo 225 fueron condenados entre 2008 y 2010

El drama de la Violencia de Género: Entre las garras de un misógino

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* A Septiembre de 2011 / Fuente: Procuraduría General de la República

Yinett Santelises | ACTUALIZADO 22.11.2011 - 12:52 am

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"Anastasia" -nombre ficticio- tenía las manos y la boca atadas. Sólo lloraba mientras su exmarido la golpeaba. Su agresor había irrumpido en la habitación, la había tirado en la cama y roto la sábana para amarrarla.
   
El victimario quería tener relaciones sexuales con ella, pero su la frialdad ante esos deseos provocó la ira del agresor y fue la excusa para destrozarle la boca y dejarle el cuerpo adornado de moretones.
  
Quien  era el padre de su último hijo la había mordido antes hasta arrancarle la piel, la había empujado contra un clavo que se internó en su cráneo y herido en la cabeza con el hacha de madera que decoraba la repisa, sin permitirle acudir al hospital.
   
"Anastasia" se separó de su agresor luego de que éste la tomara por el pelo y la arrastrara por la calle del barrio donde vivían tres meses después de tener al niño, pero él volvía cuando se le antojaba y pretendía abusar de ella.
  
Entre 2008 y 2010, se produjeron en el país 157 mil 307 denuncias por violencia de género y 16 mil 574 por delitos sexuales, según datos de la Procuraduría General de la República.
  
Sin embargo, sólo  436 casos fueron sentenciados en este período por violencia de género e intrafamiliar, conforme a las estadísticas de la Suprema Corte de Justicia. De esos, 225 casos fueron condenados y 211 descargados.

Feminicidios

Los ojos  de "Anastasia" se anegan en  lágrimas recordando el dolor vivido. Hace casi un lustro que su agresor le dio  puñalada en el brazo izquierdo ante el hijo de ambos, entonces con cuatro años.
  
Aún esta víctima de la violencia de género se muestra compungida al explicar que al deslizarse a la derecha evitó que su agresor le clavara una sevillana en el corazón, cayendo entonces en el brazo.
  
Quien ya era su expareja intentó propinarle una segunda puñalada y, consciente de las intenciones de quien decía amarla, clamó por la ayuda de sus vecinos.
   
¡Un ladrón, auxilio, un ladrón!, gritaba. La víctima mintió sobre la causa de su llamado porque, según dice, la gente prefería no involucrarse, acogiendo un dicho popular: "En pleitos de marido y mujer nadie debe meterse".
   
Con la llegada de los vecinos, el agresor huyó y nunca fue a la cárcel por haber intentado asesinar a "Anastasia". Este fue el último acto violento grave que intentó ejecutar contra la víctima.
  
Según estadísticas de la Procuraduría General de la República, la violencia contra las mujeres apagó 613 vidas en el país entre 2008 y 2010.
   
De esas 613 muertes, 320 son calificadas como feminicidios íntimos -es decir, cometidos por hombres que mantenían una relación sentimental con las víctimas- y 293, como feminicidios no íntimos.
   
Hasta el 30 de septiembre del presente año, 178 mujeres perdieron la vida de forma violenta en el país, de las que  96 cayeron de manos de parejas o exparejas y 82 fueron cometidas en circunstancias como robos, riñas, violaciones sexuales y accidentales.

Ciclo del maltrato

Raquel Rivera, de la Coordinadora de Mujeres del Cibao y del Movimiento Feminista Hermanas Mirabal, considera que los feminicidios son predecibles, ya que antes de las agresiones físicas, el agresor muestra los primeros ciclos de la violencia humillando a su víctima y manipulándola.
  
En  la primera fase del ciclo del maltrato -la de Tensión Acumulativa- el agresor hace que la víctima se aleje de su círculo de familiares y amigos y empiezan los insultos y los gritos, situaciones que se ven agravadas con el uso de drogas y alcohol, según explica el psiquiatra Francisco Ángeles.
   
Algunas madrugadas, mientras "Anastasia" dormía, su agresor llegaba, encendía el radio y entraba al dormitorio gritándole palabras obscenas. Le había prohibido trabajar desde el inicio de la relación y le impedía visitar a sus familiares, entre éstos a los tres hijos que había tenido antes con otro hombre que también la golpeaba.
   
"Tú eres la mujer de mi vida. Y tú tienes que hacer todo lo que yo te diga para que todo esté bien mi amor", le decía.
   
El especialista en Salud Mental afirma que en la segunda fase del ciclo de la violencia, "la tensión acumulada genera un estado de rabia descontrolada, con episodios de abuso físico y sexual" que hace que la mujer sienta un terror paralizante e impide que esta reaccione razonablemente.
   
"¡Ay, Dios mío, la corté, yo no quería hacerlo, pero es que tú me contestas" decía el agresor luego de herirla, en el falso arrepentimiento que constituye la fase de calma y reconciliación, que es la tercera del ciclo del maltrato.
   
Para el siquiatra Ángeles, en esta etapa el agresor responsabiliza a la víctima del hecho violento , insiste en su inocencia y busca el perdón por miedo a perder a esa persona que nutre su ego para luego reiniciar el ciclo del maltrato.

Formación de un agresor

Francisco Ángeles  señala el factor educacional, el uso de sustancias sicoactivas -drogas-, los traumas vividos y la impunidad judicial como  aspectos que inciden en la formación de un agresor.
   
En tanto, Raquel Rivera expresa que la cultura machista que arrastra la sociedad dominicana "donde el hombre considera que la mujer es un objeto y así la trata" es uno de los factores que inciden en la violencia de género.
   
Según el Informe de ONU-Mujeres "El progreso de las mujeres en el mundo. En busca de la justicia 2011-2012"  más de un 30% de las féminas dominicanas no tienen voz ni voto en las decisiones del hogar.
   
Esta falta de autonomía es definida por el organismo de las Naciones Unidas como no  poder decidir sobre su cuidado médico, compras importantes para el hogar, compras para las necesidades básicas y visitas a familiares.
   
Cuando el agresor de "Anastasia" la hirió en la cabeza con el hacha de madera no le permitió acudir al hospital. En cambio, le pasó un paño para que se cubriera la herida hasta que sanara.  También le había prohibido las visitas a familiares.

La impotencia aprendida

El especialista en Salud Mental Francisco Ángeles dice que hay varias teorías que explican el Síndrome de la Mujer Maltratada, por el que muchas mujeres víctimas de violencia de género permiten la repetición del ciclo del maltrato.
   
Entre ellas, Ángeles citó la teoría de la "Impotencia o Indefensión de la Mujer Maltratada" , de la doctora Leonor Walker, que está basada en experimentos del doctor Martin Seligman,  quien expuso por primera vez la psicología conocida como "Impotencia Aprendida".
   
Según Walker, la mujer que ha sido víctima de violencia, con el tiempo, pierde la capacidad para controlar su voluntad y así pasa a tener una personalidad pasiva, resignándose al maltrato.
   
"Anastasia" escapó de las garras de ese hombre que demostró el reverso del amor que decía sentir. Hoy colabora con la Fiscalía de Santiago y el Núcleo de Apoyo a la Mujer (NAM) instruyendo a las mujeres sobre la violencia de género para que, si llegan a ser víctimas, rompan el ciclo de la violencia y misóginos como su agresor no sigan apagando vidas.





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Denuncias por Vilencia de Género e Intrafamiliar/ Fuente: Procuraduría General de la República
Sentencias por Vilencia de Género e Intrafamiliar * A Junio de 2011 Fuente: Suprema Corte de Justicia
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