La institución considera que los recientes acontecimientos en los que está involucrada la Policía Nacional es deplorable, porque este organismo representa un activo muy valioso en la construcción de la democracia.
Además, estima que debe aumentar la confianza en sus actividades y reforzar la colaboración que la Policía debe contar con todos los sectores del país.
Esto así, porque los poderes públicos, la clase política dirigente, los sectores sociales y económicos más importantes y la población en general “ tenemos la responsabilidad de generar medidas consensuadas que a corto plazo reviertan la percepción negativa que tiene la Policía, y ayude a hacer más efectiva su labor en estrecho contacto y alianza con la sociedad a la que se debe”. Entiende que este es el momento decisivo para transformar la Policía Nacional, que sólo puede ser realizado por todos los sectores sociales.
