Una crisis que desnuda el carácter improvisado de la actual gestión municipal del doctor Gilberto Serulle.
Una gestión de pocos dolientes y mucho oportunismo en su anillo municipal.
La situación ha llegado a niveles tales, que una comisión de periodistas tuvo que hacerse al Palacio Municipal para mediar y evitar que Sigfredo Serulle asumiera en el puesto.
Lo de Sigfredo Serulle porque no es periodista y segundo, porque se trata de un hermano del alcalde, que tan enérgico fue en criticar ese tipo de cosa en la anterior gestión, pero que ahora asoman a cada momento.
La comisión que ha visitado el Palacio Municipal en dos ocasiones estuvo precedida por el secretario general del Colegio Dominicano de Periodistas, Ramón Paulino y otros periodistas.
Cabe destacar en esa comisión la presencia de Fernando Peña y Adriano de la Rosa, no sabemos si en condición de los comunicadores del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) o como gremialistas y miembros del CDP.
En todo caso sus preocupaciones son válidas frente a la situación de crisis que ha paralizado al departamento de Relaciones Públicas de la Alcaldía de Santiago.
Una crisis que evidencia los problemas gerenciales de la Alcaldía. Cuentan que algunos periodistas abandonaron el área en forma apresurada en la maña de ayer para expresar su disgusto a la forma como se maneja el departamento.
Hay mucha inquietud de los que trabajan allí y consideran que se merecen la oportunidad de desarrollar su trabajo como profesionales de la comunicación.
Una terna
La comisión que asistió al cabildo habría entregado una terna de candidatos al Alcalde de Santiago para escoger al nuevo director de Relaciones Públicas.
Algunos de ellos ya están en la Alcaldía. Se ha dicho que el puesto se lo ofrecieron a varios comunicadores que lo rechazaron por diversas razones. La Predominante es la forma anárquica como se maneja el Alcalde Serulle que ni oye, ni ve ni entiende ni lleva de nadie.
PC alarmada
El tercer informe electoral de Participación Ciudadana no tiene desperdicio al momento de evaluar el proceso.
Muchas caravanas y transfuguismo, pero poco debate programático y una persistente debilidad institucional de los Partidos.
Pronostica que la campaña electoral será una repetición de las anteriores en cuanto a un exceso de caravanas y bandereos y poco énfasis en las ofertas y debates programáticos fundamentales.
Subraya que a pesar de que el inicio formal de la campaña electoral fue fijado para el 15 de febrero por la Junta Central el activismo partidista está llegando al clímax.
Expresa su alarma por el incremento del transfuguismo promovido por los candidatos presidenciales PLD y del PRD, los cuales no pasan una semana sin juramentar a dirigentes y militantes provenientes del Partido Reformista, de partidos emergentes y de sus propias filas.
Después de leer el informe no queda nada que agregar. Lástima que a veces pensamos se predica en el desierto.
