Steinbrenner sufrió un paro cardíaco y fue llevado al St. Joseph's Hospital de Tampa, Florida, donde murió a aproximadamente las 6.30 de la mañana, según le dijo un allegado a la AP. El informante pidió no ser identificado porque el club todavía no había hecho un anuncio formal.
"George fue 'el Jefe', de eso no hay dudas", comentó el legendario catcher yanqui Yogi Berra. "Armó equipos campeones y eso es algo que nadie puede negar. Fue una persona generosa, apasionada. Tuvimos nuestras diferencias con George, pero esas cosas pasan. En la última década nos hicimos grandes amigos. Me va a hacer mucha falta".
En 37 temporadas y fracción como dueño de los Yanquis, la novena ganó siete veces la serie mundial, 11 la Liga Americana y 16 el banderín de la división este de esa liga.
"Será por siempre un yanqui, igual que Babe Ruth, Lou Gehrig, Joe DiMaggio, Mickey Mantle, Yogi Berra, Whitey Ford y todas las otras leyendas yanquis", expresó el comisionado Bud Selig. "Si bien tuvimos discrepancias a lo largo de los años, eso nunca interfirió con nuestra amistad".
Steinbrenner revolucionó el club --y el deporte mismo-- al lanzar una cadena televisiva propia y una compañía de productos alimenticios para el estadio. Forbes calcula que el equipo tiene un valor de 1.600 millones de dólares, que es superado solo por el del Manchester United (1.800 millones) y los Dallas Cowboys (1.650 millones de dólares).
"Fue una persona increíble y caritativa", dijo su familia en un comunicado. "Un visionario y un gigante en el mundo de los deportes. Tomó una institución grande pero en declive, y la convirtió de nuevo en un campeón".
Steinbrenner estaba delicado de salud desde hacía años y realizaba pocas presentaciones públicas. Visitó solo cuatro veces el nuevo estadio de los Yanquis, inaugurado en el 2009.
