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Un bate dormido...

Domingo Hernández | ACTUALIZADO 23.05.2018 - 9:08 pm

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El dominicano José Reyes ha sido y es uno de los jugadores más simbólicos de los Mets de Nueva York.
   
A esa franquicia ha dado sus mejores años y con ella ha alcanzado sus mayores logros como jugador en las Mayores.
   
De hecho, entre sus muchos lauros, figura el haberse convertido en el 2011 en el primer jugador de ese equipo en ganar un título de bateo, en cuya ocasión bateó para 337 para ser el mejor en ese renglón en la Liga Nacional  y haber sido electo en cuatro ocasiones al Juego de Estrellas, entre otros.
   
Reyes realmente  sobresalió como campocorto  de  los Mets entre 2003-11 y luego de conquistar el citado título, firmó un pacto  de 106 millones y seis años con los Marlins. Fue cambiado en noviembre de 2012 a Toronto y en julio de 2015 a Colorado, organización esta última que lo dejó en libertad en 2016, luego de  que Reyes cumpliera una suspensión de 59 días por  verse envuelto en un caso de violencia doméstica.
   
Regresó a Nueva York, subiendo a las mayores en julio, y bateó para .267 con ocho jonrones y 24 impulsadas en 279 apariciones el plato.
   
Reyes siguió con los Mets el año pasado y fue uno de sus jugadores más versátiles, con 80 juegos en el campocorto, 36 en tercera base, 28 en segunda base, uno en el jardín central y otro en el izquierdo. Acumuló un promedio de .246 con 15 jonrones, 58 impulsadas y 24 robos en 561 apariciones al plato.
   
Inclusive, esa labor de Reyes influyó para que los Mets pasaran a la Postemporada.
   
No obstante, en  tiempos recientes, Reyes ha quedado en deuda con los Mets.Su estrella da la impresión de haber comenzado a apagarse. Este año,por ejemplo, su bate ha estado dormido.
   
El nativo de Palmar ,Villa González, relativamente ha arrastrado el bate si se observa que, en 32 partidos en los que ha visto acción, con 55 turnos agotados,  apenas batea para 145,con ocho hits, un cuadrangular, cinco carreras anotadas y una impulsadas.
  
 Es muy posible que los Mets estén ansiosos de un despertar de su parte, pues, él ha sido por años un jugador clave en ese club. Mas,la espera se alarga.
   
El año pasado, por ejemplo, Reyes registró un pobre inicio, tras batear para un microscópico promedio de 0.95, en sus primeros 18 juegos, a lo que se une el hecho de haberse ponchado en 16 ocasiones en ese lapso.
  
 Sin embargo, luego experimentó un despertar ofensivo, tras reencontrar su antiguo swing y lo demás es historia.
  
 Ello le valió el que los Mets le dieran un contrato de dos millones de dólares para el 2018, con una cláusula que incluye medio millón de incentivos, de acuerdo a su desempeño.
   
Reyes, empero, no ha respondido a cabalidad a ese acuerdo.Este año, cuando ya va más de mes y medio de temporada, las cosas no cambian positivamente  y eso de algún modo pone en riesgo la estadía del quisqueyano con el conjunto,en razón de que está compelido a producir.
   
Dotado de una gran versatilidad como jugador, resulta evidente de que a sus 34 años de edad, 15 de ellos en Grandes Ligas, Reyes ya no es el mismo.  De esas excepcionales habilidades como bateador de promedio, de buen chocador, meteórica velocidad y defensa magistral parece que queda muy poco, a juzgar por lo que se ha visto en la presente estación.
   
A lo mejor un cambio de actitud, un mayor enfoque -no dejarse abrumar por las frustraciones-  puedan salvar su situación y permitirle reencontrarse a sí mismo, en aras de lograr el urgente repunte que necesita para volver a satisfacer las expectativas  que los Mets cifraron sobre  él para lo cual todavía está a tiempo. De lo contrario, lamentablemente sus días podrían estar contados en Nueva York. Ojalá que no...ESQUINITAS-. A propósito, de seguir como hasta ahora, ¿Podríamos ver a Reyes con el uniforme de las Aguilas Cibaeñas en el próximo torneo otoño-invernal...?El tiempo dará la respuesta, pero es una posiblidad que no puede descartarse...PARA QUE LO APRENDAS O LO RECUERDES:Federico -Chichi-Olivo fue el único dominicano que debutó en Grandes Ligas en todo el año de 1961. Lo hizo con los entonces Bravos de Milwaukee para convertirse en el octavo criollo en debutar.!Suena la campana! !Climmp!

 



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