El programa, dotado de 181.000 dólares, ha beneficiado a miles de personas en la zona fronteriza y es un ejemplo de que la sociedad civil es clave para fomentar el desarrollo de estos dos países y la reducción de la pobreza, apuntó en un comunicado, el representante del Banco Mundial en Santo Domingo, Roby Senderowitsch.
La iniciativa surgió a raíz del devastador terremoto del 12 de enero de 2010 que asoló gran parte de Puerto Príncipe y otras ciudades haitianas, con un saldo de 300.000 muertes, un número similar de heridos y 1,5 millones de desplazados.
"Apoyo a Haití" estuvo centrado en intercambios entre la sociedad civil dominicana y la haitiana, el fortalecimiento de capacidad de diálogo sobre cooperación al desarrollo y apoyo a la salud reproductiva, con un enfoque en la salud de la mujer.
Asimismo, en respaldar los esfuerzos de recuperación de las personas afectadas por el terremoto.
Senderowitsch explicó que a pesar de algunas dificultades colaterales sufridas por Haití tras el sismo, como el brote de cólera en octubre pasado, que perdura hasta hoy, las elecciones, y el cierre de los mercados bilaterales fronterizos, la mayoría de los proyectos han alcanzado resultados considerables.
