En un comunicado difundido en Washington, la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) encabezada por el señor Alejandro Santos que estuvo en el país frente a las discusiones en el marco de las revisiones quinta y sexta del Acuerdo Stand-By (SBA) aprobado en noviembre de 2009 cita el sector eléctrico como el principal retrazo en el saneamiento de la economía.
La misión define las discusiones muy productivas y señala que se han acordado las medidas esenciales para el resto de 2011 a fin de garantizar que el programa siga en marcha.
“Se han logrado avances importantes para alcanzar un acuerdo sobre una carta de intención. La misión espera llevar a cabo la evaluación final de las revisiones quinta y sexta en Washington en las próximas semanas” , sostiene el informe.
Agrega que la misión del FMI que la situación macroeconómica sigue favorable en 2011, a pesar de los precios significativamente más altos de los productos básicos.
“Aunque el crecimiento económico se ha moderado conforme a lo esperado, desde el ritmo rápido de 2010, el producto interno bruto (PIB) real se expandió en 4.3 por ciento en el primer trimestre de 2011 (sobre una base interanual).
La inflación que se mantuvo dentro de la banda objetivo del Banco Central en 2010 (6-7 por ciento), se ha incrementado a 8 por ciento (interanual) en mayo de 2011, debido principalmente a aumentos de los precios de alimentos y combustibles en los mercados internacionales”.
La misión del organismo internacional valora el desempeño del programa de ampliamente satisfactorio, con relación a la ejecución para fines de diciembre de 2010 y finales de marzo de 2011 que no se cumplieron algunos criterios acordados y entre los que cita los relacionados con el sector eléctrico.
El informe precisa que los grandes subsidios actuaron para deteriorar el resultado fiscal e indica que el aumento del precio del petróleo ha determinado subsidios a la electricidad.
Sin embargo, explica que la mayoría de las medidas estructurales se han implementado, algunas de ellas con un retraso.
“El gobierno ha reiterado su compromiso con los objetivos y las políticas de su programa económico, que prevé un endurecimiento de las políticas para el 2011. Se espera que el crecimiento económico sea de 5 a 5.5 por ciento y la inflación a finales de año se situará en el rango de 6 a 7 por ciento, mientras que la política fiscal apunta a un déficit del sector público consolidado de 3 por ciento del PIB, según lo previsto en el presupuesto de 2011”.
Sostiene que las autoridades han reaccionado ajustando las tarifas eléctricas en 8 por ciento, con vigencia a partir de junio de 2011 y reduciendo el gasto no social en un 12 por ciento desde abril de 2011. Adicionalmente, se ha enviado al Congreso un paquete de medidas tributarias con el objetivo de revertir la tendencia a la baja de las recaudaciones.
“El Banco Central ha aumentado su tasa de política en 275 puntos básicos desde el último trimestre de 2010, al pasar de 4.0 por ciento a 6.75 por ciento. La postura más estricta es coherente con la economía operando a su potencial y necesaria para contener los efectos de derrame sobre la inflación provenientes de precios más altos de alimentos y combustibles”.
