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El desarrollo rural se logra con la extensión agrícola

Redacción | ACTUALIZADO 06.01.2015 - 5:57 pm

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SANTIAGO.-Casi la totalidad de la población dominicana, desconoce la efectividad de un programa de extensión agrícola, bien planificado y realizado.
   
En el 1962 se inició en el país y por primera vez un trabajo de extensión agrícola, el cual comenzó en el municipio de Baní (en la comunidad de “Escondido”) y se extendió a gran parte del país hasta 1967, cuando comienza a desintegrarse por razón de políticas partidaristas.
   
En esos cuatro años se formaron miles de asociaciones de jóvenes de ambos sexos, asociaciones de agricultores y de amas de casa, así como también asociaciones deportivas y grupos de intereses económicos (de avicultores, porcicultores, criadores de vacunos, etc.).
   
La importancia de un trabajo de extensión agrícola bien elabora está en lo siguiente: antes de comenzar el trabajo propiamente de extensión, se debe hacer un estudio socioeconómico para saber la problemática existente en toda el área de la comunidad rural donde se desarrollará el trabajo.
   
El estudio va a reflejar el nivel educativo de la población, la existencia de líderes locales, los problemas de salud, nutrición, cultivos principales, plagas y enfermedades. Con los resultados de la tabulación del estudio, más visitas a toda el área de la comunidad para determinar la fertilidad de los suelos, las fuentes de agua (ríos, cañadas, manantiales, profundidad de la capa freática), pluviometría de la zona, temperatura, altura sobre el nivel del mar, se tendrá un retrato completo de la comunidad.
   
Después que los extensionistas tienen todos esos datos, es que se comienza a preparar el programa de trabajo, el cual tiene una duración de 3 a 5 años. Después de tener listo el programa de trabajo, éste se desglosa en 3 ó 5 planes anuales de trabajo. Los planes anuales se desglosan en planes mensuales, tomando en cuenta los problemas prioritarios, es decir aquellos que están afectando más a los pobladores de la comunidad. Hay que resaltar que los verdaderos extensionistas trabajan con planes reales, basados en los problemas y necesidades sentidos por la población.
Crecimiento desproporcionado
   
Las empresas propias de la zona rural, la ganadería, la agricultura y la foresta, requieren para ser rentables comercialmente, de grandes extensiones. ¿Qué ocurre cuando la población rural crece desproporcionalmente? Simplemente las parcelas agrícolas se van achicando por las distribuciones familiares de la herencia y por otros motivos, lo cual convierte a esa extensión de terreno en inadecuada para la explotación agrícola.        

Solamente podrían ser rentables la cría de ganado de diferentes especies, de forma estabulada, la aplicación de la técnica de los invernaderos, para el cultivo de vegetales de gran calidad, el cultivo de vegetales orientales y los cultivos hortícolas en general, pero estos requieren también de mucho capital y de un paquete tecnológico muy sofisticado y costoso.
   
La reubicación de los pobladores de zonas donde se construyen presas es un ejemplo de que es posible trasladar a familias y a toda una comunidad hacia otros lugares donde puedan vivir sin afectar al medio ambiente, construyendo las viviendas en terrenos no apropiados para la agricultura.
   
Los asentamientos agrícolas que ha realizado el Estado de Israel, tienen mucho que enseñarnos sobre el uso de la tierra y la mejor ubicación de las viviendas. Utilizan los israelíes en muchos de sus proyectos, el asentamiento circular, el cual contempla la construcción en el centro del proyecto, las viviendas de los asentados.
   
De esta forma logran varios objetivos a la vez: a) las viviendas no interfieren en la mecanización y el mejor aprovechamiento del terreno, b) la población está concentrada en un lugar, lo que logra una mejor integración de sus miembros, c) se facilita la dotación de servicios de agua, luz, cloaca, educación, salud.

Pocas tierras
   
El país, según han manifestado las autoridades de la Reforma Agraria, dispone de muy pocas tierras para continuar con los asentamientos, por lo que hay que tratar de que las construcciones en terrenos eminentemente agrícolas no continúen, esto en toda la geografía nacional.
   
Una población alta en la zona rural trae innumerables problemas, siendo el principal el deterioro de la ecología. Al no poder ofrecer trabajo a todos, en las únicas empresas en que se desarrollan en la zona rural, como indicamos son: agricultura, foresta y ganadería.
   
Los pobladores comienzan por cortar árboles para diferentes fines y pegar fuego a zonas montañosas para prácticas agrícolas anticuadas.
   
Esto hace que se produzcan fuertes erosiones en esos suelos desprovistos de la protección vegetal. De esta manera se pierde la capa vegetal, lo cual toma varios años para recuperarla.

Por  Juan CASTELLANOS





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