En opinión de AMCHAMDR, el Acuerdo con el FMI proporcionaba a las finanzas públicas un mejor nivel de estructura, mayor disciplina y transparencia, y recursos. “Junto a las protecciones consagradas en los acuerdos de libre comercio suscritos por el país, tuvo un impacto positivo en la confianza de los inversionistas, como ha quedado reflejado en los flujos récord de inversión extranjera directa, así como en las exitosas emisiones de bonos soberanos en los últimos años”.
Más allá del cumplimiento o no del acuerdo, la Cámara Americana de Comercio tiene claro que los dos partidos políticos mayoritarios asumen que el que gane las elecciones tendrá que negociar casi de inmediato uno nuevo. “Esto implicará una reforma fiscal, afrontar la restructuración tarifaria del sector eléctrico y, a largo plazo, mejorar la competitividad con más inversiones en educación y capital humano”.
Ante dicho panorama, AMCHAMDR considera urgente “la necesidad de avanzar con la implementación de la Estrategia Nacional de Desarrollo (END), en la que se abordan esas tres cuestiones fundamentales, es decir, la reforma fiscal, la reforma eléctrica y la reforma educativa. Esas son las realidades a las que el nuevo gobierno y la nación tendrán que hacer frente, y en ellas deberán enfocarse las autoridades económicas del nuevo gobierno, el sector privado y la sociedad civil”.
De acuerdo a la organización que agrupa a más de 2,000 empresas de todo el país, si se pueden afrontar con éxito estos problemas, “el futuro para la economía dominicana será brillante. Y esperamos el día en el que nuestras instituciones públicas sean lo suficientemente fuertes como para ser capaces de mantener la estabilidad macroeconómica del país sin la necesidad de supervisión del FMI”.
AMCHAMDR aprovechó la coyuntura para recomendar a los sectores público y privado precaución y prudencia en el gasto y las inversiones de capital debido a los factores de riesgo que pueden afectar a la recuperación que ha mostrado hasta la fecha Estados Unidos, el principal socio comercial del país.
“La recuperación de la economía de los EEUU parece ganar velocidad. Sin embargo, hay una serie de riesgos que podrían socavar dicha recuperación, como pueden ser el aumento de los precios del petróleo o la posibilidad de un colapso financiero en la zona euro, que tendrían efectos indirectos en su sector financiero y su economía real. En este contexto, es importante que sector público y privado dominicanos actúen con precaución y prudencia en el capítulo de gasto e inversiones de capital”.
