El presidente de FONDESA, Cristian Reyna, manifestó que esta inversión multimillonaria de recursos permitió la creación de 16,066 nuevos empleos y el fortalecimiento de otros 20,233 puestos de trabajos que existían precariamente, para un impacto directo en 36,289 empleos en todo el país.
Dijo que las operaciones microfinancieras de FONDESA permitieron beneficiar indirectamente a 145,159 familias urbanas y rurales de bajos ingresos, tradicionalmente excluidas del sistema financiero nacional, lo cual ratifica el papel de estabilizador social de las microempresas en cuanto democratiza el acceso a los créditos.
“Estas cifras reflejan el gran impacto socioeconómico y gran rentabilidad social de los microcréditos en cuanto herramienta financiera para la redistribución de la riqueza social, democratización del crédito y para la lucha por la reducción de la pobreza mediante la creación de empleos e ingresos productivos para las familias pobres”, significó el presidente de FONDESA.
“Estos resultados sobre el empleo y la familias pobres justifican socialmente la inversión en microfinanzas, al permitir que las familias dominicanas de bajos ingresos accedan a los beneficios del desarrollo, mediante el financiamientos de sus actividades productivas”, indicó.
“La actividad crediticia de FONDESA confirma que las familias pobres que logran incorporarse a los programas microfinancieros y se mantienen recibiendo pequeños créditos, tienen mejores condiciones económicas y calidad de vida que las familias que no reciben este servicio financiero”, sostuvo el presidente de la entidad microbancaria.
Cristian Reyna resaltó que los RD$878.1 millones colocados por FONDESA en el 2009, fueron canalizados a microempresas del sector comercio, servicios, manufactura, agropecuaria y a la mejora y reparación de viviendas precarias en todo el país.
El líder empresarial resaltó que las mujeres microempresarias urbanas y rurales absorbieron el 33% de los préstamos de FONDESA, unos RD$290.0 millones, mientras que RD$115.3 millones se otorgan en zonas rurales pobres del Cibao, Este y la frontera con Haití, lo que contribuye al fortalecimiento del subsector agropecuario y las empresas rurales no agrícolas. Asimismo destacó que el gran impacto socioeconómico de las operaciones microfinancieras de FONDESA es lo que permite que los microempresarios, agricultores y familias de bajos ingresos estabilicen su situación social, mejoren su calidad de vida y salgan gradualmente de la situación de pobreza y marginalidad social.
“El microcrédito es clave para el desarrollo de las microempresas, por lo que FONDESA continuará ampliando el apoyo financiero a este importante sector productivo y principal fuente de generación de empleos en el país”, enfatizó.
El presidente de FONDESA, Cristian Reyna, lamentó que las microempresas y familias de bajos ingresos aún tengan acceso muy limitado a los créditos de bancos y asociaciones, por lo que exhortó a los líderes bancarios a enfocar parte de los recursos de dichas entidades hacia el sector productivo más pobre de la sociedad dominicana.
