Hoy concluye un ciclo que se sustentó en sólidas conexiones entre ustedes que cada día nos dedicaban tiempo y espacio para leer nuestra columna; esa actitud tiene un valor extraordinario.
Hoy termina un hermoso y grato enlace a través de esta columna, pero que más adelante será restablecido en un diario hermano de LA INFORMACIóN.
Hoy, que no quepa la menor duda, la nostalgia nos invadirá a quienes logramos cultivar empatía.
Hoy es un día que, de un lado, nos entristece porque nos distanciamos un poco, de otra parte, nos satisface porque durante varios años promovimos el arte, la cultura, los sanos valores y las cualidades de hombres y mujeres que juegan un papel estelar en el desarrollo de la sociedad.
Hoy la vida y las circunstancias nos colocan ante nuevos desafíos, los cuales asumimos con responsabilidad en la búsqueda del crecimiento de los seres humanos y de la sociedad.
Y nos guiamos de la sentencia de Thomas Carlyle que reza: "El hombre fue creado no para dudar sino para trabajar".
Nos asalta, además el pensamiento de Víctor Hugo, quien proclamó: "No existe en el mundo nada más poderoso que una idea a la que le ha llegado su tiempo".
"Cuanto más toma el hombre de sí mismo, más crea", esa frase china debe ser también norte en el desarrollo de una comunicación constructiva.
Su atención con nuestra columna se lo agradecemos con el siguiente pensamiento de Lisa Engelhardt: "Sé conscientemente agradecido por el bien que hay en tu vida. Ejercítate en detalles de gratitud. Agradece las cosas pequeñas, las grandes, todas.Una actitud de agradecimiento es un gran sentimiento de plenitud".
Y eso es lo que sentimos en el alma por cada uno de ustedes, amados lectores y amadas lectoras.
A la familia de LA INFORMACIÓN, gracias del alma
A nuestros compañeros los extrañaremos en cada instante, porque somos parte de una familia que por años hemos compartido momentos agradables.
LA INFORMACIÓN forma parte de mi vida misma y ha sido una escuela en la que me he forjado con orgullo y satisfacción, por eso durante toda mi vida enalteceré el periódico como un medio que promueve la democracia, la equidad, la justicia y el bien común.
Al presidente de LA INFORMACIóN, doctor Príamo Rodríguez Castillo y a su esposa y subdirectora del diario, licenciada Ingrid González, mil gracias por confiar en nosotros.
Al licenciado Enmanuel Castillo, quien desde que llegó a la dirección nos dispensó un tratamiento de confianza y sus enseñanzas que elevaron nuestros conocimientos.
Al gerente administrado, don José Souffront, nuestra gratitud, porque siempre nos dispensó un trato saludable. A todos los funcionarios y empleados de la administración, nuestro agradecimiento.
A nuestro jefe de Redacción, Servio Augusto Cepeda Baré, con quien por años he compartido jornadas múltiples y que ha sido un guía y un maestro en el manejo de las relaciones con la sociedad y ha sido una fuente de conocimiento en el campo periodístico.
A los periodistas Amable Grullón, Ney Santana, Domingo Hernández, Félix Parra, Nelson Peralta, Marilyn Ventura, Mariela López, Johanna Beltré, Germán Santiago y Francisco Vicente así como a los fotorreporteros Carlos Chicón y Bartolo García, gracias y quienes se sintieron molestos alguna vez, nuestras excusas.
A Yinett Santelises por su profesionalidad y voluntad de cooperación para con nosotros.
Josué, Ana Carina, Yadira y Awilda, quienes son los camaradas nuevos, mi agradecimiento y reconocimiento a sus virtudes profesionales y humanas.
Danelsa, Katherine, Mauricio y Milagros les quiero mucho y siempre le recordaré con amor.¡Cuánta falta me harán!
Iris Magdalisa es usted excepcional y eso la consagra como una profesional y un ser humano inolvidable.
Caramba, cuanto sufro distanciarme de Melania Peralta, quien siempre nos servía un té sabroso y nos alegraba los espacios con sus pasos firmes.
Doña Carmen, a usted como la reina madre, le expreso mi respeto y admiración y gracias por lo tanto que nos enseñó en el equilibrio sobre el diseño de una página.
Daniel, Clary, Rudy y Rafael, ustedes son mis hermanos, por tanto, siempre le recordaré con respeto.
¡Ah!, no puedo olvidar al líder femenino Adrián Román, porque sus relaciones humanas y de trabajo expresan su profesionalidad en todo el sentido de la palabra.
Wilfredo, Pablo, Ignacio, Mingo; en fin, a todos los compañeros de Fotomecánica e impresora, gracias del alma y que nos perdonen que en ocasiones tuvieron que esperar tarde en la madrugada para salir con una noticia de suma importancia.
Antonio, quien desde el taller de la empresa nos auxilió en los momentos que lo necesitábamos, gracias.
A los vigilantes que a través de José Luis fueron muy atentos con nosotros. A Andrés y Jhoan quienes en su función de choferes nunca se negaron a ofrecernos un servicio.
Adiós, bueno hasta luego, porque somos una familia y de seguro que siempre nos reencontraremos.
¡Bendiciones para todos y que Dios les proteja!
