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Marilyn Ventura | ACTUALIZADO 18.03.2015 - 6:13 pm

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Feliz día para tod@s

Se ha debatido bastante el tema de los llamados “vende fiestas”, quienes están a granel por todas partes y mantienen en vilo a los artistas.
   
Por lo regular son gente del medio y que conoce el mercado de los centros nocturnos del país, por lo que tienen contactos con propietarios y encargados de este tipo de negocios.
   
El “vende fiesta” regularmente conoce muy de cerca a los artistas y agrupaciones, tiene el precio de todos los grupos y comercializa las presentaciones a un costo por encima de lo estipulado por la oficina del artista para ganarse lo suyo.
   
Hasta aquí todo está bien, ya que el que quiere tener un artista o grupo musical, sea en un lugar público o en una fiesta privada, se acerca a este tipo de representantes entre comillas.
   
Ahora bien, la situación se empeora cuando estos personajes venden fiestas falsas, cobran por adelantado un por ciento y luego se desaparecen con el dinero, sin dejar rastros de ellos.
  
 Es casi seguro que el artista nunca se entera de estas fechas vendidas y cuando la persona estafada sale a los medios a denunciar el hecho es cuando llega a oídos de que debió ser el protagonista del espectáculo.
   
En este complejo mundo del entretenimiento se hace bastante difícil detectar este tipo de gente, debido a que se encuentran por donde quiera, pero mucho ojo, está en cada propietario de establecimiento creer en lo que le prometen estas personas sin ningún aval ni fundamento.
   
Por supuesto el trabajo del artista o la agrupación también debe ser una constante para que los interesados en contratar cualquier solista u orquesta musical sepan dónde dirigirse y con quien canalizar este tipo de contratos.





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