En Casa Abierta no nos sorprende el nombramiento del señor Aristy, porque el Consejo de Drogas es uno más de los codiciados botines de
clientelismo político que se práctica en el Estado”, indicó de la Rosa.
El profesional de la psicología explicó que “Aristy no es el primero, ni será el último de las personas que llegan a este puesto sin ningún aval académico o de experiencias en materia de drogas”.
Lamentó que los gobiernos dominicanos solo les preocupa el Consejo de Drogas como organismo formal, no como instrumento de una estrategia seria para lucha contra un problema como el de las drogas tiene dolorosas repercusiones sociales para la República Dominicana.
“El señor Aristy muestra su verdadero talante al aceptar un puesto para el que no tiene mínima capacidad, pero en una sociedad tan envilecida como esta los funcionarios se sacrifican van donde el presidente les ponga”, indicó el director ejecutivo de Casa Abierta.
De la Rosa consideró que “esta nueva designación es también evidencia de que seguiremos haciendo lo mismo que se hace desde el año 1988, año en que se promulgó la absurda ley 50 -88, que creó al Consejo Nacional de Drogas y la Dirección Nacional de Drogas.
Seguiremos viendo una “lucha” en los medios de comunicación, que son más acciones de relaciones públicas que reales actividades preventivas.
Seguiremos con un Consejo Nacional de Drogas que no está acorde con las mejores estrategias de tratamiento y prevención que hoy se aplican en el mundo”.
