17 Julio 2018 11:14 AM

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El problema de la justicia dominicana no es más dinero

Juan Núñez Collado

Juan Núñez Collado

Juan Núñez Collado | ACTUALIZADO 12.01.2018 - 7:10 pm

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Si el problema de la Justicia dominicana no es de más dinero, nos podemos preguntar: ¿Dónde está el verdadero problema de la Justicia dominicana?
  
En mi humilde opinión, está en que la Justicia dominicana está atrapada por el conflicto de intereses.
   
Los romanos enseñaron con claridad meridiana que: “Nadie puede ser buen juez en su propia causa”.
   
Aquí está la esencia del problema de la Justicia dominicana: No es independiente. Está condicionada, ya que a esos cargos no se va por concurso, donde los mejores sujetos puedan ocupar los cargos de acuerdo a su capacidad y competencia aptitudinal y actitudinal sin favoritismo ni privilegios irritantes.

Todos los partidos, juntamente con todas las instituciones y fuerzas vivas de la sociedad, deberían promover un pacto de honor por una Justicia independiente y soberana, donde los magistrados de toda la Nación sean nombrados por concurso, para que lleguen a ocupar los cargos libres de toda sospecha de ataduras que atentan contra la verdad y el verdadero proceso, para que en cada casa triunfe la verdad y sólo la verdad.
   
La Justicia, como virtud cardinal, manda que se dé a cada cual lo que le pertenece, sin ningún tipo de atadura que pueda empañar la independencia e imparcialidad de los magistrados, a la hora de dar un dictamen con apego a la verdad de los hechos y por encima de toda búsqueda de influencias malsanas.
   
Otro punto en el que se debería hacer un pacto de honor de todas las fuerzas vivas de la Nación es en torno a parar de una vez y por todas el endeudamiento para cubrir déficits presupuestarios, porque por este camino alegre e irresponsable del endeudamiento para gastos corrientes, estamos matando el sentido de la esperanza en algo mejor para las presentes y futuras generaciones.
   
Urge un gran pacto por la búsqueda del Bien Común y dejar atrás las malas prácticas que nos llevarán al abismo del caos por falta de institucionalidad y de un mínimo de respeto por la Constitución y las leyes como reguladoras de la frágil conducta humana.
   
Son muchos los retos que tenemos para enderezar la vida en sociedad por un mejor destino para todos y todas.



1 comentario(s)


  • 1

    Pedro Mendoza

    13.01.2018 - 7:30 am

    Mi amigo Juan Nuñez está el cierto: El problema de la Justicia, como lo apunta él, no es cuestión de más dinero.
    En la RD se ha generalizado la falsa creencia de que la honorabilidad, seriedad, pulcritud, honradez y sentido de responsabilidad de un hombre o de una institución depende estrictamente de si tenemos o nos asignan más dinero, y esa es la peor de todas las falsas creencias que circulan hoy por el mundo. Hasta el 1970, los ediles de los ayuntamientos eran honoríficos y los jueces y fiscales tenian salarios muy limitados, sin embargo, nadie se atrevería a decir que los regidores, jueces y fiscales de hoy siquiera alcanzan la cuarta parte del grado de honorabilidad, rectitud y honradez que tuvieron los primeros a pesar de los buenos sueldos que disfrutan. Es contradictorio ligar el dinero a la honorabilidad y a la actuacion responsable, pues todavia es verdad que detrás de muchas fortunas se oculta un crimen.


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