17 Agosto 2018 3:02 AM

PortadaOpiniónColumnas

Dejándonos encontrar por Dios

Ramón Enrique Marmolejos

Ramón Enrique Marmolejos

Ramón Enrique Marmolejos | ACTUALIZADO 16.05.2018 - 6:23 pm

0 COMENTARIOS

enviar por email

imprimir

ampliar letras

reducir letras

“ Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.” (Isaías 55:6 – 7)
   
“Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, e hicieron abominable maldad; No hay quien haga bien.  Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres, Para ver si había algún entendido Que buscara a Dios.  Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido; No hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno.”  (Salmos 53:1 – 3)
   
Amigo(a), Dios se acerca a ti una vez más en esta oportunidad para instruirte y enseñarte a través de su palabra, la Biblia, y guiarte de tal modo que tú puedas encontrarle a Él, y El cómo supremo creador de todas las cosas quiere que tú le busques para que lo puedas encontrar. Oye cómo Él nos enseña:
   
“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas” (Hebreos 1:1 – 3)
   
Amigo y amado lector que con tanta diligencia lees estos artículos de "Un Encuentro con Dios", Dios hace 2,000 años envió su palabra por todos los confines de la tierra, como luz en tu caminar diario, para que la palabra de Dios ilumine con suficiente poder para guiarte, y para que puedas encontrar a Dios, ya que a causa del pecado, aunque lo anheles y lo desees no podrás encontrarle, pero El obrará en los corazones de tal modo que tú puedas encontrarle, como él nos enseña: “Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos.” (Hechos 17:26 – 28)
   
Amigo(a), aunque ciertamente el ser humano no busca a su creador a causa del pecado, ya El proveyó un medio, Cristo Jesús, para perdón de todos tus pecados, y aquellos que Dios ha salvado y les ha dado vida eterna, Él dice que ellos ciertamente serán felices: “Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan, Y digan siempre los que aman tu salvación: Jehová sea enaltecido.” (Salmos 40:16)

Dios quiere encontrarte mediante su palabra para que recibas a Cristo como tú Señor y Salvador: “Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero. Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados por Dios. Así que, todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí. No que alguno haya visto al Padre, sino aquel que vino de Dios; éste ha visto al Padre.” (Juan 6:44 – 46)
   
La bondad, la misericordia de Dios y su inmenso amor hacia su creación, la pone a disposición de aquellos que con un corazón sincero ya preparado por El, mediante su palabra, el evangelio, para darle salvación y vida eterna, pero el Señor nos enseña que aquellos que no buscan a Dios, sus caminos son torcidos: “El malo, por la altivez de su rostro, no busca a Dios; No hay Dios en ninguno de sus pensamientos.  Sus caminos son torcidos en todo tiempo; Tus juicios los tiene muy lejos de su vista; A todos sus adversarios desprecia.  Dice en su corazón: No seré movido jamás; Nunca me alcanzará el infortunio.  Llena está su boca de maldición, y de engaños y fraude; Debajo de su lengua hay vejación y maldad.” (Salmos 10:4 – 7)
Amigo(a) lector, Dios te bendiga y te guarde, y que Él te permita que mediante la Biblia, que es la palabra de Dios tú puedas encontrar a Dios y que Él te de la bendición de Encontrarle a Él.

-Todas estas citas Bíblicas las encontrará en la Biblia Reina Valera 1960-



0 comentario(s)


Le restan 1000 caracteres.

Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenidos ofensivo o discriminatorio.