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Los 15 años del Gran Teatro del Cibao

Domingo Caba Ramos

Domingo Caba Ramos

Domingo Caba Ramos | ACTUALIZADO 03.09.2010 - 2:47 am

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( A la periodísta María Luisa Estévez )

Desde que el gobierno, entonces encabezado por el doctor Joaquín Balaguer, anunció su construcción, las críticas, los cuestionamientos y las voces en contra de su materialización no cesaron. Se afirmaba de manera insistente que  cómo era posible que el Estado  invirtiera más de cien millones de pesos en la edificación de una obra no prioritaria, mientras que en los hospitales no había medicinas y las escuelas, aparte del deterioro de sus instalaciones físicas, carecían de aulas, butacas y material didáctico.
Frente a esa corriente adversa de opinión, yo siempre adopté una postura totalmente distinta, hasta el punto de convertirme en uno de los  más radicales o fieles defensores del magno proyecto artístico - cultural. Y lo defendí por una razón muy sencilla: construyérase o no la obra, los hospitales iban a  seguir  sin medicinas  y las escuelas destartaladas o  carentes de todo lo necesario para la docencia.
   
¿A dónde iría a parar entonces el dinero destinado para tal fin? Sencillamente a los bolsillos de tres o cuatro magnates reformistas. Por eso afirmaba y reafirmaba: “¡Qué se levante la obra y después hablamos!

Y, agraciadamente, así sucedió. El Gran Teatro del Cibao está ahí: majestuoso, imponente, grandioso, señorial…, transformado ya en un adolescente en ruta hacia la juventud. Quince años acaba de cumplir.

Quince años proyectando el arte y la cultura en esta  hospitalaria y fértil región de la República. Quince años transmitiendo conocimientos, forjando ideas y despertando conciencias.
   
Quince años descubriendo valores y forjando talentos. Quince años recreando el espíritu de los cientos de personas que asisten a las actividades y espectáculos que  en sus salas  se realizan.
  
Quince años, en fin,  despertando sensaciones y sentimientos en las almas dotadas de cierto grado de sensibilidad artística.  O como bien  lo resume su actual directora, Gina Rodríguez, “Han sido quince años de éxitos, de aportes, de muchos proyectos culturales que han beneficiado a todo el público del Cibao y del país”
   
En esos quince años de vida cultural del Gran Teatro del Cibao, cada director ha hecho aportes importantes en bien de la institución. Sin embargo, debemos reconocer que la gestión actual, encabezada por la educadora y pintora Gina Rodríguez,  le  ha  impregnado  un sello distintivo en lo que a  activismo se refiere  , ha dinamizado en forma considerable  los procesos, diseñando así un bien logrado programa mensual de actividades que en gestiones anteriores había brillado por su ausencia. Y lo que es más importante,  Gina ha  logrado conectar  más al pueblo con la institución, contribuyendo de esa forma a borrar progresivamente la falsa creencia de que el Gran Teatro del Cibao es un lugar excluyente,  reservado para una clase o grupo reducido de iluminados,  en vez de asumirlo como  el templo del arte concebido por y para todas las clases sociales
Felicitamos al personal, siempre muy atento y dinámico, que labora en el Gran Teatro del Cibao, con su entusiasta directora a la cabeza. Y felicitamos igualmente  a mis amigos, licenciados  José Rafael Lantigua y Enegildo Reyes, Ministro  y Viceministro de Cultura respectivamente, quienes con su apoyo han contribuido a que en estos últimos años el Gran Teatro haya conquistado un liderazgo cultural en la región del Cibao.
 
El autor es educador y profesor universitario.


1 comentario(s)


  • 1

    Maria Vargas

    04.09.2010 - 12:20 am

    El Gran Teatro del Cibao, es uno de los templos sagrados en cuanto a cultura se habla, equipado de amor y expresión por el arte. Verdaderamente como toda idea con grandes expectativas para nuestro país fue rechazada, sin embargo, hoy estamos felices con su construcción.

    Muchas felicidades a quienes lo dirigen y esperamos más décadas de cultura, también a usted mi querido Domingo Caba, excelente educador y escritor dominicano.


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