* Mueren cientos por el Dengue, mientras el honorable Ministro de Salud culpa por ello a los doctores y viceversa
* Un padre debe abrirse paso a balazos para llevar su hija a un hospital
* Una persona del Departamento Contra el Lavado de Activos compra bienes de las personas que investiga, con el dinero que ellos pagan para defenderse, ya que ella también forma parte de la oficina de abogados que defiende a los acusados; o sea: la funcionaria compró bienes que son evidencia con el dinero del acusado, al cual defiende
* Altos funcionarios, incluyendo al Presidente, aparecen ligados a la Torre Atiemar, pero ninguno es investigado
* El Sistema Educativo Estatal está trabajando seriamente para ofrecer 1,000 x 1,000 minutos de calidad en la docencia
* La Nominilla (CEB) se mantiene y se incrementa (además de continuar con la cantidad de nombramientos y creación de puestos)
* Los linchamiento se multiplican porque la gente no cree en el Sistema Judicial
* Todos los días se fuga un preso (sin mencionar que la Policía apresa a delincuentes que tienen 135 fichas)
* Los gringos piden en extradición a decenas de altos oficiales, pero shhhh…
* La Constitución es reformada cada vez que vuelve el tema de la reelección (para que el pobre Presidente se sacrifique por el pueblo)
* Se atenta contra la libertad de prensa: cierran un canal, porque en un programa de televisión alguien dijo cosas por las no fue demandado (es decir, que parece que los comentarios eran ciertos); cierran periódicos a balazos; funcionarios amenazan con arrinconar programas (y lo intentan). Lo triste es que ni la prensa protesta con fuerza.
* El nepotismo navega a sus anchas, porque mientras muchísimos funcionarios tienen a sus familiares directos e indirectos, hablamos ahora del caso aduanas, los genios del análisis de la realidad dominicana se concentran en una de las pocas personas que está tratando de hacer las cosas bien (jugándose el pellejo). En lugar de criticar a Yeni, deberían preguntarse, de quiénes eran las armas y el dinero traficado y por qué nadie lo sabe y no están siendo sometidos a la justicia; por qué la Procuradora varía la medida de coerción (recordemos que cuando dicha figura comenzó, un joven mató a un policía en un extraño bar, en la Juan Pablo Duarte y gracias a ello se fugó saliendo del país e irónicamente fue la misma Yeni quien, años después lo atrapó). Aquí no hay un enfrentamiento entre dos personas, sino entre una honesta, capaz, decente y valiente y un sistema judicial podrido, tal y como lo están la mayoría de instituciones estatales, aunque tengan computadoras. Hay personas responsables de la descarada corrupción que se vive en nuestro país, pero la culpable no es Yeni, sino todo lo contrario.
