Los Diputados de todos los partidos plantearon su posición frente a lo que ellos, entienden es su parecer sobre las relaciones domínico-haitianas y hasta donde los dominicanos debemos, según sus planteamientos, ser solidarios con el vecino país. Un proyecto de Resolución sometido por el presidente de la Comisión de Cultura, diputado del PLD, Manuel Jiménez, que solicita al Poder Ejecutivo declarar el 12 de Enero, Día de la Solidaridad del Dominicano al pueblo Haitiano provocó un encendido debate entre legisladores.
El autor de la pieza motivó la aprobación del proyecto destacando que lo más “bello que tiene el dominicano es su solidaridad”, la cual luego del terremoto quedó mas que demostrada, por lo que sugiere sea declarado el 12 de enero día De la Solidaridad. No bien terminó cuando Pelegrín Castillo de la Fuerza Nacional Progresista se “destapó” como nunca lo había hecho en 8 años en la Cámara de Diputados: un pueblo bueno que demuestra grandeza siempre, el 12 de enero la volvió a manifestar. Pero debemos estar consciente de señales que enviamos al exterior porque Haití era estado fallido antes del 12 de enero. Pero no podemos mandar señales equivocadas al mundo de Haití. La Comunidad Internacional necesita una señal, no ha asumido una posición seria con Haití, porque definitivamente en RD han encontrado una posición complaciente.
“Esas buenas relaciones con Haití, son más formales que reales, son buenas fundadas en qué, preguntó Pelegrín al hemiciclo “ en el incumplimiento de instituciones y leyes. Buenas relaciones porque la frontera está abierta, los cónsules repartiendo visas, perjudicando a los más pobres, tenemos buenas relaciones porque hemos permitido que el Registro Civil sea falsificado otorgándole nacionalidad a miles de haitianos”. Rojo como un tomate, Pelegrín Castillo dijo a sus colegas que “se debe establecer cual es el sentido de buenas relaciones, de que la comunidad internacional entiendan que tiene que venir a dar su ayuda a Haití. “Y eso no vendrá mientras existan posiciones complacientes. A nosotros nos ven como un espacio que pueden manipular a su antojo, a la clase dirigente de este país, y mientras eso pase, no habrá nada con Haití.
Es una situación que nos está costando cada vez más. El 12 de enero, el país mostró gran generosidad, pero esa generosidad tiene que tener límites, sino se confunde, y entienden que la solución de los haitianos están aquí. Esa solución no está en República Dominicana.” Pelegrín terminó diciendo que el encuentro Bill Clinton, Leonel Fernández y autoridades haitianas “fue un fiasco”.
El vocero perredeísta Nelson Arroyo, sostiene que hay dos corrientes: una que vive de atacar los haitianos y otros de defenderlos, son las víctimas. Expresar la solidaridad no tiene que ver con su estado fallido.
Continuará.
