9 Septiembre 2010 8:49 PM

PortadaOpiniónColumnas

La mujer en las escrituras Bahá´ís

Zorayda Aybar

Zorayda Aybar

Zorayda Aybar | ACTUALIZADO 01.03.2010 - 12:57 pm

0 COMENTARIOS

enviar por email

imprimir

ampliar letras

reducir letras

Con  mucho  amor  les dedico esta columna a todas las mujeres y los hombres que trabajan mancomunados en que la igualdad de género no siga siendo un sueño sino una hermosa realidad. Ponderemos esta visión inclusiva:

"EL MUNDO del pasado ha sido gobernado por la fuerza y el hombre ha podido dominar a la mujer debido a sus cualidades más potentes y agresivas físicas y mentales.

Pero el equilibrio está variando, la fuerza está perdiendo su dominio y la actividad mental, la intuición y las cualidades espirituales de amor y servicio, en las que la mujer es fuerte, están ganando poder.

En adelante tendremos una época menos masculina y más  influida por los ideales femeninos, o, para explicarnos más exactamente, será una época en la que los elementos masculinos y femeninos de la civilización estarán más equilibrados."  

"LOS HOMBRES tienen el ineludible deber de fomentar la igualdad de las mujeres.

La presunción de superioridad por parte de los hombres frustra la ambición de las mujeres e inhibe la creación de una atmósfera en la que reine la igualdad.

Los efectos destructivos de la desigualdad impiden que los hombres maduren y desarrollen las cualidades necesarias para hacer frente a los retos del nuevo milenio.

Mientras se impida a las mujeres alcanzar sus más elevadas posibilidades, los hombres serán incapaces de lograr la grandeza que podrían hacer suya."

La voluntad de los hombres de responsabilizarse de la igualdad creará una atmósfera óptima para el progreso:

"Cuando los hombres reconozcan la igualdad de las mujeres no será necesario que ellas luchen por sus derechos."

LA JUSTICIA DIVINA demanda que los derechos de ambos sexos sean igualmente respetados, puesto que ninguno de ellos es superior al otro ante los ojos del Cielo.

La dignidad ante Dios no depende del sexo, sino de la pureza y luminosidad del corazón.

¡Las virtudes humanas pertenecen a todos por igual!

LA MUJER Y LA PAZ

Uno de los requisitos más importantes, aunque menos reconocidos, para la paz es la emancipación de la mujer, la igualdad plena entre los sexos.

La negación de tal igualdad perpetra una injusticia contra la mitad de la población del mundo y promueve en los hombres hábitos y actitudes dañinas que se llevan del seno familiar al lugar de trabajo, a la vida política y finalmente a las relaciones internacionales.

No hay razones morales, prácticas o biológicas que justifiquen tal negación.

Solo cuando se incorpore a la mujer plenamente en todos los campos de la actividad humana se creará el clima moral y psicológico en el cual podrá emerger la paz internacional.

Profecías de la Fe Bahá’í futuro de LA MUJER…   Deberá esforzarse por alcanzar la mayor perfección, por ser igual al hombre en todos los aspectos, para progresar en todo aquello en que ha estado atrasada, para que el hombre se vea obligado a reconocer su igualdad en capacidad y logros.

Ocupará así una ventajosa posición entre los eruditos, tendrá fluidez de expresión y elocuencia y brillará como lámpara de guía a través del mundo.
 
En ningún momento se las dejará atrás.

Entrarán en todas las ramas administrativas de la política.

Alcanzarán en todo tal adelanto que llegarán a ser consideradas como la más alta posición  en el mundo de la humanidad y tomarán parte en todos los asuntos.

Y sucederá que cuando las mujeres participen plena e igualmente en los asuntos del mundo, cuando entren en el terreno de las leyes y la política con confianza y capacidad, cesará la guerra."  

"IMPORTANCIA DE LOS VALORES ESPIRITUALES – La realidad del mundo de hoy nos señala la importancia de los valores espirituales, también llamados éticos o morales. Como en todos los momentos de crisis de la civilización, existe hoy hambre de espiritualidad…No podemos olvidar que las mujeres, en nuestra larga historia de opresión y marginación, hemos desarrollado cualidades y valores de inestimable importancia. Cualidades como la compasión, el coraje, el valor, la capacidad de amor y entrega a otros seres humanos, parecen escasear en este mundo tecnificado, materialista y poco solidario en el que habitamos… Pedimos al conjunto de nuestra sociedad una atención cuidadosa y libre de prejuicios sobre estos valores que como lluvia sutil impregne toda nuestra realidad y haga florecer una nueva vida, una nueva civilización. ¡La  humanidad no puede seguir privándose por más tiempo del enorme potencial intelectual y espiritual que las mujeres atesoramos!"


0 comentario(s)


Le restan 1000 caracteres.

Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenidos ofensivo o discriminatorio.