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La oración es poder

Maricela Ortiz

Maricela Ortiz

Maricela Ortiz | ACTUALIZADO 08.09.2014 - 7:15 pm

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La Biblia utiliza la palabra poder con dos connotaciones: Poder como sustantivo refiriendo a Dios como Autoridad. Dominio. Imperio. Potestad. Reino.
Poder como verbo.  Posible.
    
Nosotros necesitamos las dos, para poder vencer. Necesitamos el poder de Dios en medio de las pruebas y poder para salir de ella.
    
Moisés necesitó poder, para poder sacar al pueblo de Egipto. No como él quería, sino como Dios mandaba. “Y a la verdad yo te he puesto para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado en toda la tierra.” Éxodo 9:16
    
Sansón necesitó poder, para poder derribar las columnas y matar a muchos filisteos. Él tuvo que orar en ese momento culminante para que se cumpliera el propósito de Dios, por eso aparece en el cuadro de honor de los valientes de la fe, porque lo importa  no es como comience, sino como termine.
    
David siendo un adolescente necesitó poder, para poder lanzar la honda y acabar derribando a  Goliat. Él tuvo que declarar que él venía en el nombre de Jehová de los ejércitos.
   
 Abro un paréntesis para decir que Jesús vino 100% hombre y 100% Dios; como100% hombre tenía que sentir todo lo que los humanos sienten, para de este modo experimentar todo dolor y sufrimiento. Vino como hombre para poder recibir todo lo que el Padre tenía para nosotros y en esa misma forma recibir la herencia a través de su naturaleza.  “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.”  Hechos 1:8
   
 “Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.”  IS.53.3.
  
 Jesús como hombre necesitó orar al Padre para poder ir a la cruz.  “Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro.  Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera.
    
Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo.  Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú. Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora?
    
Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.  Otra vez fue, y oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad. Y dejándolos, se fue de nuevo, y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras. Entonces vino a sus discípulos y les dijo: Dormid ya, y descansad. He aquí ha llegado la hora, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores.”  Mateo 26:36-46
    
Jesús como hombre necesitó la oración como un poder para poder vencer, luego de la oración Jesús fue fortalecido  usted y yo no somos la acepción, necesitamos orar siempre como dice su palabra.
 


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