22 Febrero 2012 8:15 PM

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¡Hay pánico en el Valle! : El León anda suelto

Domingo Caba Ramos

Domingo Caba Ramos

Domingo Caba Ramos | ACTUALIZADO 27.01.2012 - 12:52 am

3 COMENTARIOS

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“En siete juegos nos lo llevamos”
(Juan Marichal)

La verdad es esa y no se puede ocultar: en el Valle hay pánico. El león despertó de un profundo y aparente  sueño que en octubre y primera quincena de noviembre del pasado año lo mantuvo postrado en su guarida, y al despertar recobró su bravura natural y protagonismo como único y verdadero “REY DE LA SELVA”
   
Durante  mes y medio se había perdido el brillo de su melena impresionante, apagado el fuego de su mirada penetrante y silenciado el eco de sus rugidos  desafiantes.Y mientras esto sucedía, los demás animalillos, entre ellos el águila, se movían libremente, y hasta con cierto aire triunfal,  por los competitivos senderos de la selva beisbolística  dominicana.
   
¡Hay pánico en el Valle!  El terror se percibe y el miedo se respira. Es que el León despertó y anda suelto en la pradera, desplazándose lentamente con sus galantes movimientos, exhibiendo su melena impresionante, emitiendo sus rugidos aterradores, impactando con su mirada imponente y utilizando el  poder destructor de su poderosa mandíbula para devorar a cuantas débiles avecillas osen desafiar su autoridad o interponerse en su camino.

¡Hay pánico en el Valle! 

El león despertó. Y al despertar se levantó, sacudió su melena,  expandió su vista por los contornos del bosque y muy pronto pudo darse cuenta de que durante su inexplicable letargo, algunos animales de menor jerarquía, como el  águila y el tigre,  habían intentado desplazarlo de su trono.  Entonces emitió el más rabioso y contundente de los rugidos, como si tratara de  recordarles a los seres que conforman su fáunico territorio  que “Aquí el único y verdadero Rey de la Selva soy yo”.
   
Y al escucharlo, todos temblaron de miedo y  huyeron despavoridos: el águila, “como alma que lleva el diablo”, desorientada o sin saber qué hacer, se hundió en el primer nido que encontró; el toro permaneció inmóvil en su corral, el elefante ni siquiera se atrevió a blandir su moco, en tanto que el tigre, tembloroso, con la cola entre las piernas y sus garras escondidas,  buscó amparo ,ascendiendo raudamente hasta la copa de un  árbol o internándose  entre la espesura del bosque.
   
Después de la estampida, solo  el águila se envalentonó y  se atrevió a  enfrentarlo,  talvez  por considerarse aún  reina de las aves o  confiada  en la ayuda que pueda proporcionarle el  mágico poder mágico de un incienso “cucharímbico”. Y merced a ese histórico  reinado, el osado y cuasi discapacitado animalito, al parecer, se ha sentido siempre   con la confianza y seguridad  de vencer nada más y nada menos que al mismo  “Rey de todos los animales”

¡Hay pánico en el Valle! 

Desde que el León despertó, el Valle aquel, disque “de la muerte”, hoy de los muertos, se encuentra actualmente bajo el dominio  del invencible melenudo.
   
Pero mientras el águila sueña  con vencer al León, este, sin inmutarse, continúa desplazándose con  pasos firmes y convencido de su indestructible poderío.  Y seguirá  ejecutando  su plan devastador hasta culminar clavando sus  mortíferas garras en el   buche carnoso del  ave provocadora.
   
Y cuando así suceda, todos los  escogiditas  amarraremos nuestras voces para en  el más armónico y  triunfal  de los coros, pregonar, a mandíbulas batientes y con las palabras de un otrora narrador escarlata: 

¡Lluvia de gozo!
¡Escogido campeón!


3 comentario(s)


  • 3

    fausto torres

    29.01.2012 - 7:19 pm

    no sentimos como un verdadero rey del valle de la muerte, hoy aqui en santiago comeremos Aguila a la parrilla con muchas yuca,jajaja, ha y le daremos algunos pedazo a nuestros colegas tiguere para que juntos no ayuden a vencer en la serie del caribe.


  • 2

    wendy balbuena

    27.01.2012 - 7:00 pm

    Muy buen artículo profe , pero recuerde que aun estamos en pelota y probablemente seamos nosotros los aguiluchos que nos comamos al león a picotazo y luego elevemos el vuelo de gozo...


  • 1

    Carlos José Rosario

    27.01.2012 - 12:53 pm

    Cuanto lamento, mi buen apreciado y amigo maestro Caba, que luego de ese efímero letargo nocturno en el que quedó atrapado y con el que me tiene tan convencido del tesoro recibido por el bien invertido tiempo hasta construir este brillante instrumento literario, y quede usted tan agraviado y turulato al recobrar el tino y despertarse con la realidad de que solo queda la piel de ese infeliz animal para aguarecerce del frio.


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