En muchos lugares de RD, de la región del Cibao sobretodo, la siembra de la hoja se mantiene como fuente importante de ingresos entre los campesinos y como generadora de divisas para la nación.
De ahí la permanente preocupación de las autoridades para ayudar y proteger a los productores, básicamente a los pequeños y medianos, lo que se hace a través del Instituto del Tabaco de la República Dominicana (INTABACO).
Precisamente esta institución cumplirá, en este 2012, 50 años justos de haber marchado de la mano con los cosecheros, manteniendo una efectiva y oportuna asistencia a los hombres y mujeres del campo que todavía tienen, en este cultivo, “su tabla de salvación”.
El aniversario es en junio pero desde ya el INTABACO, bajo la dirección del dinámico e inquieto ingeniero-agrónomo Lorenzo Fernández, se prepara para celebrar “por todo lo alto” este acontecimiento.
Fernández lleva casi 2 años al frente de la institución, en la que fue designado por el presidente de la República tras la partida del ingeniero Adalberto Rosa, que pasó a ocupar una curul en la Cámara de Diputados.
El miércoles pasado acudimos a un encuentro que convocó la dirección del INTABACO con los periodistas de esta ciudad, en las instalaciones del Centro Cultural Eduardo León Jimenes.
Fernández y toda la tropa de la institución brindaron exquisitas atenciones a los comunicadores y aprovecharon para presentar la nueva imagen corporativa de este Instituto y entregar las Memorias y el programa tabacalero 2011-2012.
En verdad quedé totalmente asombrado con la dinámica que exhibe la dirección de este organismo semi-autónomo y el apoyo irrestricto y total que sigue brindando a los cosecheros de la aromática hoja.
Déjenme aportar algunos datos de los que se ofrecieron esa noche: En el país hay unos 5 mil 500 cosecheros de tabaco, que emplean a unos 45 mil obreros agrícolas de forma directa.
La cadena productiva de tabaco genera 118 mil empleos directo de las que se mantienen 350 mil personas. En cuanto a la siembra, en esta cosecha 117 mil 634 tareas estuvieron bajo cultivo y esto se tradujo en 224 mil quintales con un valor a nivel de fincas de 1,000 millones de pesos.
En el ultimo año, las exportaciones de cigarros alcanzaron 1, 099 millones de unidades por un valor de 357 millones de dólares. También se exportó tabaco en ramas por 87 millones de $. Es decir que, por concepto de exportaciones de cigarros y tabaco, el país obtuvo 444 millones de $.
Algo importante y digno de resaltar es que la riqueza generada por la siembra de tabaco y la producción de cigarros es distribuida en todo el país en las diferentes zonas tabacaleras.
En cuanto a la gestión de Fernández, hombre de poco hablar y de mucho hacer -quizás aprendió del apóstol Martí cuando dijo que la mejor forma de decir es hacer- ha sido histórica pues ha mantenido al INTABACO al ritmo de los nuevos tiempos y ha incrementado el apoyo y la asistencia a los cosecheros, y esto ha dado excelentes resultados. ¡Seguimos en combate!
