22 Mayo 2012 11:51 AM

PortadaOpiniónColumnas

Visitando a Goya en el Museo del Prado

Jesús Méndez Jiminián

Jesús Méndez Jiminián

Jesús Méndez Jiminián | ACTUALIZADO 01.02.2012 - 2:28 am

0 COMENTARIOS

enviar por email

imprimir

ampliar letras

reducir letras

(5 de 6)

Como puede apreciarse, Goya, como artista, hizo bastante dinero; y tuvo por demás, admiradores,  por mucho, de su obra en París, Londres y otros muchos lugares. Los aficionados de su obra seguían de cerca el progreso de su trabajo. Se ha dicho que Goya “tenía la pretensión de editar en París sus  ´Caprichos´”, pero esto no fue posible:
   
“Por lo que respecta a la serie de grabados se pagaban, en 1856 (el pintor había fallecido en 1828, n. de j.m.j.), 141 francos pro un ejemplar de los ´Caprichos´ en piel marroquí y 320 francos por un ejemplar de la ´Tauromaquía´ que tres años más tarde se vendió en 225 francos.  Un ejemplar de los ´Caprichos´ alcanzó en 1871 la suma de 171 francos. Como puede apreciarse -anota Mayer-, los precios en el siglo XIX oscilaban dentro de límites moderados, aún aquellos tiempos en que Goya disfrutaba ya de general estimación”.
   
Sin embargo, hoy día se sabe que algunas obras atribuidas a Goya y, que fueron analizadas, se sabe que pertenecen a su cuñado Bayen, al lado del cual trabajó Goya por algún tiempo.
   
Las primeras obras de Goya que se conocen datan de comienzos el año 1772. Fueron realizadas, como ya indicamos  en Zaragoza. Entre otras, que no hemos mencionado, se destacan: “La alegoría de la Santísima Trinidad”, “fresco pintado… para decorar una de las bóvedas del templo del Pilar; las escenas de la vida de la Virgen María, con las que decoró los muros de la iglesia de la Cartuja de Aula-Dei”,  en Zaragoza, se dice que en 1772.

LAS  OBRAS DE GOYA EN EL MUSEO DEL PRADO
   
Como hemos podido apreciar la actividad artística de Goya coincidió con “la época de las guerras napoleónicas”, por lo que, reiteramos, tanto los ingleses como los franceses llegaron a conocer muy  bien de los pasos del genial pintor español. Incluso, varios generales franceses se hicieron retratar por él. De igual manera lo hizo el famoso almirante inglés Wellington.

Es más,
    “La visión del mundo que apreciamos en la obra de los grandes franceses del siglo XIX, Delacroix, Daumier y Manet, la que observamos en la obra de un Munch, se encuentra ya en germen, con toda su grandeza esencial y personalísima, en el cosmo de Goya”.
   
Hoy día, el famoso Museo del Prado,  en Madrid, alberga una buena parte de las obras de Goya. Sus visitantes pueden apreciar, además de retratos famosos que hiciera el pintor, alegorías, grabados, cartones de diversas profesiones, animales y naturaleza muerta; de igual manera muchos dibujos a tinta. En fin, en el Museo del Prado, de las obras de Goya, hay muchísimas, y para mucho rato.
   
Pero, además del Prado, las obras de Goya están regadas  en todo el mundo, en muchas salas de renombrados museos y galerías, y hasta de coleccionistas privados, que sintieron por él devoción y admiración: en el Louvre de  París, en el Metropolitano  de Nueva York, el de Artes Finas de Boston, el Museo de Valencia y el Museo Morgan, el Museo de Budapest, el Museo de Berlín, la Pinacoteca de Munich, la  Galería Nacional de Washington, D.C., el Museo Nacional de Escocia, en Suiza, Rusia y otros países.
   
En cuanto a “Retratos de Goya” el Museo del Prado alberga, los siguientes, entre otros: El rey Carlos III, de cazador (1787); el Rey Carlos IV, con su familia; el infante don Carlos María Isidro (1788-1855); el Rey Carlos IV, con casaca roja bordada de plata;  Dª María Josefa, hermana de Carlos IV (1744-1802). El rey Carlos IV en pie, con el uniforme de Guardias Corps.
  
Además, pueden apreciarse otras obras de Goya en el Prado, tales como: grabados, composiciones mitológicas, composiciones históricas, alegorías, dibujos                            a tinta, etc.

Continuará.


0 comentario(s)


Le restan 1000 caracteres.

Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenidos ofensivo o discriminatorio.



Anuncio Adwords