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Del río Camú al Yaque del Norte

Víctor Medrano | ACTUALIZADO 03.02.2012 - 1:25 am

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-OTRA PARADOJA ANDANTE-

I de II
Actualmente, se hace necesario prestar mucha atención a  lo que  viene aconteciendo con la aplicación del llamado “Programa  de gestión de riesgo y reducción de vulnerabilidad en los causes de los ríos”, que en el año 2009 con la  emisión del decreto  No. 530, puso el gobierno en funcionamiento, declarando de emergencia nacional la canalización, adecuación y remoción de sedimentos en parte de los principales ríos y obras de riego del territorio. Esta preocupación surge, porque lo que ha venido sucediendo con su aplicación en otros ríos, en lo que envuelve al  tramo del cauce del río Yaque del Norte, la Sociedad Ecológica del Cibao (SOECI), acaba de mostrar su total desacuerdo  con lo que ha venido siendo su aplicación , demandando del gobierno “paralizar el proyecto de Dragado del río Yaque del Norte hasta tanto se haga cumplir un mandato del propio decreto que establece que los trabajos sean socializados y consensuado con las comunidades y la sociedad, para que  las inversiones que se vayan a realizar sean las necesarias y las efectivas, en beneficio de la población, la región y la ciudad de Santiago”.  Esto así porque, contrario a como se había afirmado, de que la aplicación de este proyecto se hacía a fin de corregir, de manera sostenible, los problemas de sedimentación en los cauces de los ríos y en los embalses de las presas, reduciendo  el riesgo de las inundaciones que se producen en épocas de lluvias o la de otros fenómenos tropicales que generan precipitaciones intensas y con ello consecuentes inundaciones que ponen en peligro vidas y propiedades, se ha hecho evidente  que la realización de lo mismo no responde a lo proyectado      Recientemente, lo ocurrido durante el proceso de dragado para la canalización y manejo del material extraído de los 5 Kms.  Proyectados de la cuenca del río Camú de la provincia de la vega, se pudo comprobar estaba siendo comercializado por una grancera en la que el alcalde municipal era socio. De ahí  que dicha canalización no se estaba haciendo con fines hidráulicos y ambientales, sino comerciales, para beneficiar con centenares de millones de pesos a este funcionario.. Ya mucho antes se tiene la experiencia sufrida con otro  proceso similar del río Nizao, donde  por este interés comercial se termino dañando el cauce y las márgenes de este valioso río.
   
Respecto al tramo de la cuenca del río Yaque envuelta en el proyecto la SOECI lo ha planteado bien claro:” Hay áreas donde el dragado no es necesario ni justificable, salvo el interés de extraer material para su comercialización,  porque en estos tramos no hay riesgo de inundación ni posibilidad de dañar viviendas, ni propiedades ni estructuras; por el contrario, en estos lugares el dragado puede producir más mal que bien, pues se está abriendo una carretera en plena ribera del rio, eliminando toda la vegetación en esa franja, lo que será un impacto permanente que servirá para el contrabando y la extracción irregular  para siempre, además de estimular y facilitar la ocupación y el establecimiento de mas viviendas en zonas inundables”.   Más adelante ampliaremos con más detalles.

El autor es ingeniero agrónomo.


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