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José de Jesús Olavarrieta (Joseíto) 1937-2012

Julio M. Rodríguez Grullón | ACTUALIZADO 04.02.2012 - 1:14 am

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Lo conocí en 1954, cuando iniciamos la carrera  de Medicina en la Universidad de Santo Domingo. Todos lo llamábamos Joseíto, el hijo del famoso doctor Jiménez de Santiago. El doctor Jiménez era además uno de los más reconocidos botánicos dominicanos  y poseía un herbario, donde coleccionaba una muestra de todas las plantas del país.
    Lo que más llamaba la atención de Joseíto a sus compañeros, era su seriedad y lo aplicado en los estudios.  Esto era un reflejo de la estricta crianza que recibió en su hogar de esta ciudad.
    Joseíto realizó sus estudios de post grado en Cánada y los Estados Unidos, donde estableció fuertes lazos de amistad con Mariano Defilló,  Ivanhoe Baez,  Andrés Ríos Faxas y otros colegas  dominicanos, que compartieron  con el la experiencia de esos estudios de post-grado.
    Regresó a su ciudad natal en 1967, con especialidad en medicina interna y cardiología, además de una gran afición por la  neurología. Fue designado Jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital Cabral y Báez,  constituyendose en  su primer cardiólogo, dando inicio a  su gran labor en la medicina asistencial y docente, que se extendió por más de 40 años. También inició el ejercicio   privado de la profesión junto a su padre, en el consultorio de la calle Máximo Gómez.
    Joseíto  se convirtió en el investigador clínico No. 1 de todo el Cibao, como lo demuestran sus 108 estupendos artículos  en revistas científicas nacionales y extranjeras y sus 17 libros sobre diversos tópicos médicos.
    Ejerció la medicina altruisticamente, atendiendo al que podía pagar y al que no podía, con la misma amabilidad  y eficiencia. Recibió numerosos reconocimientos de sociedades médicas, incluyendo el de Maestro de la Medicina del Colegio Médico Dominicano en 1994.
    Joseíto era un gran amante e historiador del beisbol; sus 103 trabajos en este campo fueron recompensados con un pase de por vida al salón de la fama en Cooperstown , New York. En su hogar exhibía  una foto suya junto a Pee Wee Reese, el famoso torpedero de los Dodgers de Brooklyn. Era también Joseíto un virtuoso tocando  el piano.
    Su muerte nos entristece a todos los que le conocimos bien, además de a sus familiares y al doctor Salomón Jorge, amigo entrañable de la familia y quien a la muerte de sus padres biológicos, lo adoptó como uno de sus hijos.


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