22 Mayo 2012 12:10 PM

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Duarte, el único fundador de la República

Jesús Méndez Jiminián

Jesús Méndez Jiminián

Jesús Méndez Jiminián | ACTUALIZADO 22.02.2012 - 2:25 am

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¿Puede obedecer o tener respeto un gobernado hacia un gobernante u otra autoridad que viola ley?

La falta de autoridad en nuestro pueblo, ha sido una de las razones, que ha expuesto a toda la sociedad dominicana a desobedecer ciertas bases jurídicas que la sustentan. Por estas, y otras razones, ha llegado hoy día el crimen, la corrupción, el narcotráfico, la inseguridad ciudadana, el irrespeto generalizado, la impunidad, etc., a niveles tan escandalosos y escalofriantes. Vivimos hoy en una sociedad nada más parecido a una selva de barro y cemento. Muchos ciudadanos que se sienten impotentes y desprotegidos por la autoridad, producto de todas estas debilidades enarbolan para hacer valer la justicia en nuestro terruño el tomar “la ley en sus propias manos”.

Duarte indicaba al respecto: 
    “La ley así como le niega a la autoridad ilegítima la soberanía inmanente, que es la que regula los negocios domésticos, le niega también al transeúnte, que es la que representa a la Nación en su correspondencia con los otros Estados”.
    La importancia que Duarte le confirió al tema de las leyes es vital. Pues, sin que seamos muy duchos en esta materia, el desobedecerla, incumplirla, ignorarla, puede en el peor de los casos llevar a la disolución a nuestra nación ¡Cuán sabiamente concibió el Patricio estas ideas!
    “Ningún poder de la tierra es ilimitado… ni el de la ley tampoco”,  sentenció Duarte.
    Por ejemplo, por el no cumplimiento de la ley por parte de las autoridades pasadas y las que actualmente dirigen los destinos nacionales (2000-2010) el “sistema educativo dominicano dejó de recibir 251 mil 505 millones de pesos en los últimos diez años por la violación a la Ley de Educación, que establece que el gasto público anual en ese sector debe ser el 4% del Producto Interno Bruto (PIB).
    De los 450 mil millones de pesos que el Ministerio de Educación (MINERD) debió recibir entre 2000 y 2010, los gobiernos sólo invirtieron RD$198 mil 654 millones, según cálculos realizados en base a datos de su portal web”.
    “La Ley 66-97 establece -promulgada en el  primer gobierno del doctor Leonel Fernández (1996-2000), - n. de j.m.j.- establece en su artículo 197 que ´El gasto público anual en educación debe alcanzar en un período de dos años (…), un mínimo de un dieciséis por ciento (16%) del gasto público total o un cuatro por ciento (4%) del producto interno (PIB)´…”.
    Y continúa indicando el referido diario santiagués, La Información, lo siguiente:
    “En los últimos diez años de vigencia de la Ley de Educación nunca se ha cumplido con el artículo 197”. 
    ¿Cuáles males, además, ha acarreado el no cumplimiento de esta Ley por los gobiernos de turno entre el 2000 y el 2011?

Aquí van tan sólo algunos de ellos:

1.    “En su primer boletín de junio pasado (2011), el observatorio del Presupuesto de Educación denunció que 363 mil niños y adolescentes entre 5 y 17 años se encuentran fuera del sistema escolar…”.
2.    “En el 2010 se destinaron RD$4,000 millones  a la construcción y mantenimiento de las escuelas, menos de la mitad de los RD$8,663 millones que establecen para tales fines el Plan Estratégico ´1000 x 1000´…”.
3.    “Por la calidad de  la educación primaria, el país ocupa el puesto 140 de un ranking de 142 en el Informe de competitividad 2011-2012 del Foro Económico Mundial, superado por Haití, que se encuentra en el puesto 136, y sólo por encima de los países africanos Yemén y Angola”.

Continuará.

El autor es ingeniero, escritor, miembro  de la Academia Dominicana de la Historia y de la “Cátedra de José Martí” en la UASD.


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