Los procesados son Antonio De Jesús Tejada (Tony) de 38 años y Wellington Domínguez de Jesús de 21, residentes en Santo Domingo Este, Distrito Nacional, de los que se dijo formaban parte de una red-nacional e internacional de secuestradores, de los que tres resultaron muertos en enfrentamientos con la Policía al momento del rescate en la capital el día 23 de este mes.
El rapto, al comerciante Águedo Salazar Paula (Abelito) de 46 años se produjo por parte de 5 hombres que portaban armas largas y que exhibían chalecos de la Dirección Nacional de Control de Drogas, en la sección El Mamey de aquí, cuando regresaba junto a otro hombre de una gallera a bordo de su vehículo, al que los secuestradores golpearon y se llevaron hacia Santo Domingo.
La jueza Rodríguez Delgado al celebrar una vista declaró culpables a De Jesús Tejada y a Domínguez De Jesús de violar los artículos 265, 266, 309, del Código Penal Dominicano, y la ley 583 sobre secuestro. Además de la ley 36, sobre porte y tenencia de armas de fuego en perjuicio del secuestrado Salazar Paula. Y envío a los inculpados a la cárcel pública “La Isleta” en Moca.
Según se informó, el comerciante Salazar Paula fue rescatado sano y salvo por las autoridades tanto de Policía como del Ministerio Público tras una ardua labor de inteligencia mediante la interceptación de llamadas telefónicas de los secuestradores dirigidas a los familiares de éste, en las ocasiones que entablaban comunicación demandando la millonaria suma de dinero, para liberarlo.
En fuente confiable se supo, que el comerciante Salazar Paula, quien vivió cierto tiempo en los Estados Unidos al momento de ser interceptado por los “secuestradores” tenía guardado en el vehículo un bulto con la suma de tres millones de pesos, que supuestamente había ganado en jugadas de gallos, en ese momento al ser desmontado y golpeado en la cabeza, sin mostrar resistencia de acuerdo a testigos, su vehículo fue tiroteado repetidas veces y dejado abandonado por sus captores, quienes ignoraban que la gruesa suma de dinero estaba dentro.
Hace poco tiempo que un empleado de Salazar Paula fue secuestrado, por el que se pedía 5 millones de pesos a lo que este habría dicho “no pagaré, que lo maten, porque es a mi a quien quieren”, el que al no realizarse dicho pago de rescate fue liberado, sin que le provocaran daño alguno.
Con relación a este caso, de Salazar Paula, se supo que se tejieron opiniones variadas dentro del organismo policial de: Si se trataba de un secuestro o cuentas por saldar debido a como sucedieron los hechos, y que al comerciante en principio, no se le dio la debida importancia cuando estaba cautivo, sino luego de ser rescatado y abatidos a tiros los demás “secuestradores”, integrantes de la señalada red.
