El joven oriundo de Cataluña junto a sus compañeros de misión, encontró entre las calles angostas y frías del sector Hoyo de Elías, una razón para desprenderse de comodidades, hacer cada año su equipaje y venir a esta tierra distante de la suya.
Como él, juventud con alma misionera de Inglaterra, Estados Unidos, Puerto Rico y Perú, traen alegría y formación a la niñez en un campamento coordinado junto a la Fundación Educativa Acción Callejera.
“Es muy grato para nosotros aportar a esta obra, donde recibimos cariño, felicidad y atención”, dice.
El vocero del grupo de voluntarios se ha identificado tanto con la comunidad, que manifiesta preocupación por sus problemas.
Joan entiende que la infancia necesita vivir su etapa, jugar como niños y niñas, recibir apoyo y afecto.
Según se expresa en sus años de servicio ha visto como en rostros tristes, con un poquito de cariño, se dibuja la felicidad.
El joven afirma que ha comprobado como infantes asumen responsabilidades de adultos y al momento de jugar no saben cómo hacerlo.
En el campamento participan 121 niños y niñas, quienes disfrutan actividades diseñadas para su entretenimiento.
