Hoy agradezco a Dios ser parte integral de este nuevo nacimiento de La Información, que al cumplir sus 94 años llega a ustedes con una nueva imagen, siendo por supuesto “su periódico de siempre, pero mejor”...gracias a la visión audaz del presidente de nuestro consejo de directores, el doctor Príamo Rodríguez Castillo y todo el equipo que junto a él, ve cristalizada una obra de rica historia y proyección al futuro...
Nuestro nuevo director, el licenciado Enmanuel Castillo y la sub directora, licenciada Ingrid González de Rodríguez, se estrenan con una edición histórica en contenido y cantidad de páginas, cosa que estamos celebrando desde que iniciamos el proceso de gestación junto al encargado del rediseño el periodista español Raúl Santiago...
En honor a tan grato festejo, quisiera saludar al grupo humano de redacción: Ignacio Guerrero, Nelson Peralta, Domingo Hernández, Mariela López, Johanna Beltré, Marilyn Ventura, Francisco Vicente, Ney Santana, Félix Parra, Amable Grullón, Bartolo García, Carlos Chicón, El Mocano y Juan José Tejada, -fieles colaboradores de muchos años-, amigos y hermanos más que compañeros de labores, con los cuales compartimos alegrías, logros, tristezas....
Este grupo humano junto a corrección, composición, fotomécanica, planta y administración al mando del señor José Souffront, todos hemos aunado esfuerzos para que ustedes tengan hoy en sus manos el mejor producto...
Lo que más valoro de todo el grupo humano que trabaja directo junto a mi, es que sin importar absolutamente nada se forma un slabon de voluntades dando lo mejor de cada uno para la consecución final del objetivo...
Estos 94 años de historia de LA INFORMACION son el fruto cultivado con cuidado y cariño por ciento de manos. Para todos nosotros debe ser motivo de agradecimiento y alegría.
Porque a pesar de nuestras fragilidades Dios nos ha dado la fuerza. Sin tener quizás grandes recursos hemos podido canalizar lo necesario para mantenernos y crecer en número y calidad. Razón para agradecer a agencias publicitarias, clientes particulares y ustedes distinguidos lectores.
En esta tan señalada ocasión, quisiéramos despedirnos recordando unas palabras de San Agustín: “Cuando a uno le gusta lo que ha hecho, no se fatiga, y si se fatiga su propio cansancio le sirve de alegría”... Dios los bendiga en cada amanecer
