Padre, tu eres el creador del Universo, todo ha sido obra de tus manos. Tú empapas los surcos de la tierra y nivela sus terrones. Tú calmas el estruendo de las olas y el alboroto de los pueblos. Tú mantienes firmes las montañas con Tu poder y fuerza. Hiciste que la tierra temblara y se abriera. ¡Cierra ahora sus grietas, pues se desmorona! Vengan, cantemos con júbilo al Señor; aclamemos a la roca de nuestra salvación. Lleguemos ante él con acción de gracias, aclamémoslo con cánticos. Porque el Señor es el gran Dios, el gran Rey sobre todos los dioses.
En sus manos están los abismos de la tierra; suyas son las cumbres de los montes. Suyo es el mar, porque él lo hizo; con sus manos formó la tierra firme. Vengan, postrémonos reverentes, doblemos la rodilla ante el Señor nuestro Hacedor.
Porque tu eres nuestro Dios y nosotros somos tu pueblo; ¡somos un rebaño bajo Tu cuidado! Si ustedes oyen hoy su voz, no endurezcan el corazón, como en Meribá, como aquel día en Masa, en el desierto. Alabemos al Señor, porque El es bueno; porque para siempre es su misericordia.
Padre tu eres nuestro Dios, el Todopoderoso. Tu eres mi Dios, en quien confío, el que me libra del lazo del cazador, de la peste destructora, de la pestilencia de la noche, y de la plaga, por eso levanto mis ojos hacia ti Señor, para pedirte que nos envíe Tus ángeles para que acampen alrededor nuestro, guardes a mi familia de todo mal, guardes nuestras entradas y salidas ahora y siempre, todos nuestros caminos y líbranos de todos los peligros.
En el nombre de Jesús y por el poder de Su preciosa sangre cierro todas las puertas a la pestilencia, la peste, las epidemias y las enfermedades en mí, en mi ciudad, en mi familia y en mi casa y ruego la sangre de Jesús sobre mi y mi familia.
En este momento sello mi cuerpo, mi alma y mi espíritu con la sangre de Jesús y sello con la sangre de Jesús cada uno de los miembros de mi familia y en fe me coloco la cruz de Jesús en mi frente y en la frente de cada uno de los miembros de mi familia. Bendice a esta isla y a este pueblo.
Bendice a cada persona que esta intercediendo a favor nuestro. Bendice este lugar y a esta tierra, el aire, el agua y los cielos. Bendice toda tu creación. Bendice de manera especial a todos tus siervos.
Gracias por enviarnos a tu hijo Jesús. Bendito y alabado seas por siempre. Alabado sea tu nombre por toda la eternidad. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo como eran en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos.
Amén.
