El doctor Miguel Oller Sanz aseguró lo mismo que el presidente de la Sociedad Dominicana de Cirugía Plástica, que ningún distribuidor registrado importa ese implante al país.
Por esa razón dijo que desconoce las evidencias en que el ministro de Salud Pública sustentan su afirmación de que tiene conocimiento de que aquí se han hecho algunos de esos implantes.
Entrevistado en Propuesta de la Noche por Digital 15, el cirujano recordó que el congreso estadounidense restableció el implante de silicón que se creía inductor del cáncer de mamas, cuando un estudio determinó que no había tal causa-efecto.
“Lo que sí fue demostrado, por lo que fue cerrada la fábrica en 2010, fue que el tipo de insumo que en ella se utilizaba era seis o siete veces más propenso a romperse que el normal”, citó.
Manifestó que desde el punto de vista médico lo importante es determinar las consecuencias reales de una rotura del silicón, cuando no se está totalmente seguro de que el implante sea nocivo.
Explicó que mientras científicos ingleses sugieren que las implantadas no deben retirar masivamente el implante, alemanes y francés aconsejan la extracción de todo ese tipo.
Los implantes más frecuentes en el país son en mujeres jóvenes por razones cosméticas, para agrandarse el busto, pero los cirujanos los aplican para reconstrucción de mamas extirpadas por cáncer.
“Es difícil demostrar que el implante es el responsable absoluto en cáncer de mama, porque una de ocho a diez mujeres lo tendrá en su vida, con implante y sin implante. Si se tienen 300 mil implantadas con ese tipo de implante de silicón y 20 de ellas presentan cáncer, probablemente esa sea la proporción esperada aún sin implantes”, comentó.
