24 Septiembre 2017 4:37 AM

PortadaTendencias

Literatura y cultura en Puerto Plata y Sosúa (I)

Literatura y cultura en Puerto Plata y Sosúa (I)

ampliar foto

Oscar Zazo, Moisés Muñiz, Omar Messón y Ramón Gil, fundadores del Grupo Jueves Literario de Sosúa.

Andrés Acevedo | ACTUALIZADO 13.09.2017 - 5:54 pm

0 COMENTARIOS

enviar por email

imprimir

ampliar letras

reducir letras

Para empezar a hablar de lo que está aconteciendo en el municipio de Sosúa, en términos literarios y culturales, se hace necesario dilucidar de forma sucinta la historia del municipio cabecera San Felipe de Puerto Plata. Esta hechizante provincia se encuentra situada en la  Costa Norte, a  aproximadamente 242 kilómetros de la capital de la República Dominicana, acariciada por las tibias aguas del océano Atlántico, es un lugar propicio para la navegación, el comercio y adecuado punto de partida de los visitantes hacia  la exploración  de los 48 mil kilómetros cuadrados de la isla. Aquí se asentaron los colonizadores españoles en 1502. La Isabela fue fundada en 1493 por el almirante Cristóbal Colón y Fontanarrosa y es considerado el primer asiento de la colonia española en la isla del Caribe. El diseño de la ciudad de Puerto Plata es atribuido  a los hermanos Cristóbal y Bartolomé, y corresponde su fundación  a Fray Nicolás de Ovando.
   
El escritor y diplomático santiagués Eugenio Deschamps destaca los atributos que  adornan y prestigian a la “Novia del Atlántico”, como también se le conoce, en su obra: “La República Dominicana. Directorio y Guía General” (1907), cuando expresa:
“La ciudad de Puerto Plata, Capital del Distrito Marítimo dåe su nombre, es una de las poblaciones  más bellas de la República y en diversos conceptos es la más adelantada de todas.
   
Su topografía le imprime una hermosura realmente singular: la limitan por el Sur las mismas faldas de Isabel de Torres, erguida montaña de 740 metros de elevación, cubierta de bosque lozano y uniforme desde su pie hasta la gallarda cima que envuelven perennemente brillantes copos de nubes, blanca como la nieve; por el Norte, el Océano Atlántico que susurra armoniosamente  a todas horas sobre una playa limpia  y arenosa, y por el Oeste, el puerto sereno y apacible, cerrado por una pequeña península de 125 pies de altura, coronada por los pintorescos edificios de la fortaleza..., y por la esbelta torre de hierro del faro que sobre ella se ha erigido. No hay nada más grandioso que el panorama que se domina desde la cumbre de la gigantesca y poética Isabel de Torres”.
   
Esta zona, durante mucho tiempo, fue objeto de asedios por parte de piratas y filibusteros provenientes de islas cercanas y lejanos puertos, esto sucedía por el año de 1555. Testimonian documentos confiables de la época que  la ciudad fue destruida por  Antonio de Osorio para, de esta manera, ponerle fin a la práctica sin control del contrabando de mercancía. Algunos historiadores como el alemán Erwin Walter Palm y los dominicanos Julio Genaro Campillo Pérez, Carlos Dobal y Venessa Vega de Bonnelly, sustentan que la Villa de Santiago fue fundada por españoles emigrantes de la agonizante ciudad La Isabela.
   
En este sentido puntualiza Deschamps  sobre este suceso lo siguiente:  “La ciudad de Puerto Plata fue establecida por Colón y poblada mediante los esfuerzos de Nicolás de Ovando en el año 1502. En 1606 se procedió a su completa destrucción por orden de Felipe III para evitar el comercio de contrabando que hacían en sus costas los Holandeses. Lleváronse entonces sus pobladores, junto con los de Montecristi que también se destruyó por las mismas causas, al sitio en que hoy está su pueblo de Monteplata. Poblóse nuevamente en 1750 adquiriendo entonces rápido incremento,  pero en 1863 incendiáronla los patriotas dominicanos que combatieron y pusieron término a la dominación española. En 1865 se inició nuevamente su reconstrucción, y en los pocos años transcurridos de entonces al presente, se ha levantado la gallarda ciudad  de que con justicia pudiera envanecerse la República”.   
   
A Puerto Plata la engalana una impresionante montaña bautizada con el nombre de Isabel de Torres, su altura en realidad  alcanza los 855m sobre el nivel del mar. Se dice que su nombre se debe al alcalde Antonio Torres. Esta provincia está compuesta por  9 municipios que son: Puerto Plata (municipio cabecera), Altamira, Guananico, Imbert, Los Hidalgos, Luperón, Sosúa, Villa Isabela y Villa Montellano; y 11 distritos municipales que corresponden a: Maimón, Yásica Arriba, Nava, Belloso, Estrecho, La Isabela, Cabarete, Sabaneta de Yásica, Estero Hondo, Gualete y La Jaiba. Durante la segunda mitad del siglo XIX  Puerto Plata fue considerado un centro comercial, político y cultural dinámico e influyente. Fue la capital política del gobierno del general Gregorio Luperón, donde el prócer y máximo líder de la guerra restauradora instaló de forma interina su sede. Es preciso destacar que esta provincia “Fue creada el 4 de junio 1867, como Distrito Marítimo, aunque ya la constitución de 1865 elevó a Puerto Plata a Distrito Marítimo. La constitución de 1907-efectiva en 1908- la convierte en Provincia. Su nombre es el de la capital provincial”.
   
Por su activo puerto llegaron de  Europa y de América, personas muy preparadas y no preparadas, ricas y pobres, profesionales y no académicos, que contribuyeron al desarrollo político, económico, social, cultural y arquitectónico. A finales del siglo XIX la conexión entre Santiago y Puerto Plata mediante el Ferrocarril Central Dominicano, inaugurado el 16 de agosto 1897 por el presidente Ulises Heureaux (Lilís) fue muy significativo, puesto que la presencia de españoles, africanos, franceses, haitianos, italianos, ingleses, turcos, alemanes, daneses, holandeses, belgas, cubanos, puertorriqueños, curazaleños, venezolanos, norteamericanos y chinos; enriquecieron con sus conocimientos teóricos y prácticos nuestra cultura en lo que  concierne al idioma, la literatura, el periodismo, el folklor, la música, la  pintura, el teatro, la danza, la ópera y presentaciones recreativas como el circo, la magia y el trapecio. También  al comercio, a la agricultura, a las ciencias médicas, a la gastronomía, a la economía y a la religión en sus variadas vertientes.  Muchas sociedades culturales, recreativas y filantrópicas surgen a  iniciativa de estos extranjeros que asumieron la isla como su patria.
   
El escritor, diplomático  y publicista Eugenio Deschamps describe mediante una prosa límpida y un contenido bien argumentado como era la Puerto Plata de finales del siglo XIX y  principio del XX. Refiere aspectos relativos a esta provincia válida rememorar en la actualidad, como éste donde sostiene que:

“Comercialmente es la ciudad marítima más importante del Cibao, y seguramente la segunda de todo el país. Bajo otros puntos de vista está aún por encima de la misma Capital de la República.           

 Todas sus calles rectas, amplias y aseadas, tienen excelente piso de Mc Adam. El acueducto, llevando las ondas del río a los propios hogares puertoplateños, distribuye por doquiera salud y frescura. La instrucción pública servida por elementos realmente idóneos, difunde a manos llenas la cultura y el bien: la Escuela Superior de varones de Puerto Plata está dirigida por el eminente  pedagogista  y noble ciudadano D, Emilio Prud´Homme, y su Escuela Superior de Señoritas por la distinguida señora Antera Mota de Reyes, dama cultísima en que se aúnan para producir el bien, la virtud y el talento. Pasajeros y comercio disponen allí de magníficos muelles; de buen servicio de coches la circulación, y la sociedad en general, de risueños parques de recreo, llenos de flores en todas las estaciones. Puerto Plata es el centro de población dominicano en que está mejor organizada en corporaciones útiles, todas las clases sociales. De ahí que sea verdaderamente notable la sociabilidad de todos los elementos. Su ¨Club Recreativo de Damas¨ ha prestado a la cultura femenil dominicana un servicio eminentísimo, pues a su saludable ejemplo han ido constituyéndose asociaciones análogas en la mayoría de las poblaciones de alguna importancia del país. Esa noble institución puertoplateña fue creada por la virtuosa y distinguida señorita Albertina Poloney, y ha sido vigorosamente sostenida por todo el bello sexo de la alta sociedad local.        

Todas o casi todas las instituciones sociales de Puerto Plata han ejercido y ejercen decisivo influjo en el progreso de la Ciudad. Ocupa entre las existente un alto sitio la  “Logia Restauración Número 11”,  creadora y sostenedora de un hospital que hace años llena satisfactoriamente  su benéfica misión, y realizadora de diversas obras iluminadas por la caridad, el amor y la confraternidad. Realizan allí también obras de cultura y patriotismo y otras varias asociaciones muy eficaces al desenvolvimiento del espíritu emprendedor y progresista de la culta ciudad del Norte”.         
   
Puerto Plata es un espacio ideal para la creación y desarrollo de las artes. Su imponente mar, sus hermosas playas, su romántico y bohemio malecón, su puerto con sus gigantes y pequeñas embarcaciones, su montaña verde vigilando la ciudad, sus mansos y caudalosos ríos, sus paisajes coloridos habitados por aves y reptiles encantadores, sus calles de ambiente alegre, sus sociedades culturales y recreativas centenarias y modernas, su legendaria logia masónica, su tradicional catedral, su sencillo Ayuntamiento, su concurrido  Palacio de Justicia, sus casas memorables de preciosas arquitecturas Dórica, Corintia, victoriana y republicana,  inmortalizadas por los poetas y escritores clásicos puertoplateños del siglo XIX y mediado del XX. Entre estos: Eugenio Julián Senior (1819-1888), Pedro Gregorio Martínez (1819…), Alejandro Angulo Guridi (1823-1906), José Castellanos Vargas (1835-1895), Gregorio Luperón (1839-1897), Francisco Carlos Ortea y Kennedy (1845-1899), Juan Isidro Ortea (1849-1881), Juan Vicente Flores (…1916), Emilio Prud´Homme (1856-1932), Rafael Conrado Castellanos Martínez (1875-1934), Julio Arzeno (1856-1949), Jaime Colson (1862-1952), Francisco José Peynado Huttlinger (1867-1933), Félix María Nolasco Frías (1868-1938), Félix Francisco Rodríguez (1870-1914), Fernando Alberto Defilló (1874-1949), Rafael Conrado Castellanos y Martínez (1875-1934), Fernando Alberto Defilló (1874-1949), Mercedes Heureaux (1881-…), Félix María Nolasco y Frías (1868-1938), Julio Arzeno Peralta (1888-1938), Mercedes Mota (1890…), Rafael C. Senior (….), Rufino Martínez (1893-1975)  y Miguel Ángel Monclús Brea (1893-1967).
   
También por los  que empezaron a escribir a partir del 1940 hasta nuestro días: Carlos Manuel Finke González, Horacio Ornes Coicou, Sebastián Lora, Félix Ramón Castillo Plácido, Clemente Lockward Stamens, Carlos Acevedo, Ramón Francisco, Ánglae Echavarría, Danilo de los Santos, Max Puig, Francisco A. Canahuate, Germán Camarena, Margarita Noboa Warden, Juan Vicente Flores, Carmen Imbert Brugal, René Merette, Guillermo Pérez, Ángel Lockward Mella, Rafael Antonio Martínez, Wadi Musa, Johanna Goede, María Olivares, Arsenio Díaz,  Diana Martínez, Carmen Felipe, Ángel Díaz, Ángel Rivera Juliao, Víctor Ramos, Pablo Rodríguez, Juan Ventura, Camilo Carráu, Amable López Meléndez , Arsenio Díaz y Manuel Llibre Otero.
   
En las artes plásticas o artes visuales de Puerto Plata, término este último que los artistas y teóricos prefieren más que al primero, se destacan: Jaime Colson, Carlos de Mena Ortea, Rafi Vásquez, Jorge Severino, Camilo Carrao Villanueva, Jochy Russo, Danilo de los Santos, Alberto Ulloa, Francisco Fermín Rodríguez, Grimaldi Andrés Polanco de la Rosa, Raquel Paiewonsky Di Franco, Francisco Javier Jiménez González (Pery Jiménez), Linnette Nardi, Julio Alberto Khoury García, José Rodolfo Pimentel Abréu, Eliú Almonte,  Ramón Peña y  Adolfo Faringthon.
   
Esta parte del territorio dominicano,  conserva fragmentos históricos de la colonia en su conservada fortaleza San Felipe, tiene una iglesia convertida en catedral desde 1999, un puerto comercial y turístico, un aeropuerto (Gregorio Luperón) que conecta a una parte de los habitantes de la región cibaeña con el mundo exterior, un teleférico, un museo del ámbar, un museo del carnaval dominicano, un club náutico, playas únicas bendecidas por turistas extranjeros y dominicanos y hoteles confortables con los estándares internacionales.
   
De esta legendaria ciudad han surgido músicos, cantantes y compositores famosos como Chepe Bedu, Luis Alfredo Lokward,  Eduardo Brito, Luis María Jiménez, Juan Lockward, Teté Marcial, Luis Senior, Rafael Solano, Juan Balbuena, Carlito Estrada, entre otros.
   
Después de esta panorámica enfocada en Puerto Plata como provincia cabecera, quiero ahora centrar el  tema en uno de sus municipios: Sosúa, por considerarlo un  lugar interesante  de la creación literaria y de la cultura dominicana en los actuales momentos.
   
El municipio de Sosúa  está compuesto de habitantes de diversas culturas. A este lugar lo separan 25 kilómetros de la provincia cabecera de Puerto Plata y 15  del Aeropuerto Internacional Gregorio Luperón. La fundación de Sosúa es reciente si se le compara con la creación de la ciudad de Puerto Plata. Este lugar primero fue poblado por una comunidad judía que vino a República Dominicana huyendo del genocidio puesto en práctica por los nazis comandados por Adolfo Hitler. Los judíos se establecieron en Sosúa en el año 1938, ocho años después de haber tomado la rienda del destino del pueblo dominicano el dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina. En este apacible y distante terreno ubicado en la Costa Norte de la República Dominicana, desarrollaron proyectos agrícolas, ganaderos, mobiliarios y hoteleros. Sosúa fue para estos  judíos  la tierra prometida.
  
Este polo turístico se caracteriza por una dinámica actividad social y comercial propia del flujo de visitantes extranjeros y dominicanos. Sus  playas y atractivos hoteles, centros de diversiones y bares son partes de sus atributos. Las tiendas de artesanías de esta zona destacan una fauna donde abundan jirafas, leones, cebras, serpientes, hipopótamos, jabalíes, elefantes, negras y negros danzantes que dan la sensación de que estuviéramos en otras tierras. Me imagino cuando  un turista regresa a su país de origen con algunas de estas piezas le preguntarán si estuvo de viaje por el continente  africano.
   
Sosúa tiene modernos colegios bilingües y escuelas de alto nivel de preparación. Cuenta con un Ayuntamiento con departamento de cultura, el municipio inauguró hace tres años una Casa de Cultura, posee varias escuelas de música popular, clásica y de jazz; además de varias estaciones de radio y televisión que promueven, aunque de forma tímida, el arte local.
   
Pero los mayores aportes a la cultura del municipio de Sosúa lo ofrece el grupo “Jueves Literarios de Sosúa” el que está compuesto por profesionales de distintas área del conocimiento, los cuales han asumido el cultivo de las letras como parte de su vida. El grupo surge el 16 de octubre del 2005,  con profundo conocimiento de la literatura y  vertientes relacionadas al saber universal. Sus fundadores fueron: Omar Messón (Abogado, poeta, cuentista, crítico de arte y ensayista), Ramón Gil (Maestro de literatura, profesor de idiomas, poeta, cuentista, novelista y ensayista), Oscar Zazo (Educador, historiador, poeta, cuentista, novelista, y ensayista), Minelys Sánchez (Novelista y cuentista), y Moisés Muñiz (Publicista, cuentista y novelista).
   
Luego se sumaron jóvenes aficionadas y personas con afinidades hacia las letras. Entre estos: José Ignacio Frión, Gralia Elba Herrera, Domingo Gómez y Winder García; recientemente se integró al grupo la comunicadora y cuentista Deisy Toussaint.
   
El escritor Omar Messón  refiere en la introducción que hiciera al libro: “Jueves Literarios: Antología de los Escritores de Sosúa”, que: “Ha sucedido algo similar, se reunieron poetas, novelistas, cuentistas, a poetizar, a novelar la vida y contarse cosas esofágicas que, atragantadas en el conducto, buscaban su exorcización.  Se fueron adhiriendo rocas, es decir ideas, talentos, inquietudes. Se fueron leyendo los cuentos y poemas hasta entonces guardados en las gavetas del rubor de los artistas, hubo que soplar para quitarle el polvo inexorable del olvido. Iban cobrando vida, se manifestaban como posibilidades literarias, comenzaban a manifestar sus catarsis interior”.
   
Los integrantes de Jueves Literarios de Sosúa no se limitan a juntarse cada semana en un bar cualquiera de Sosúa a conversar sobre asuntos literarios en sentido general, ellos también ejercen con igual interés y pasión la  gestión cultural mediante programas de radio y televisión, en los que dan a conocer los valores tangibles e intangibles de la literatura, el idioma, la historia, la música, el teatro, el folklor y aspectos que subyacen incógnitos en la cultura clásica dominicana y universal.
   
Omar Messón, Ramón Gil, Oscar Zazo y Moisés Muñiz, son los responsables de que la literatura creada desde Sosúa ocupe un puesto cimero a nivel nacional e internacional. Estos poetas y escritores, están hermanados por la literatura y han realizado  una labor sin precedentes hasta ahora. Desde allí organizan un significativo Congreso Literario donde asisten como expositores, escritores dominicanos y extranjeros, poetas e intelectuales reconocidos. El mismo ya va por su séptima versión y se realiza en un lujoso hotel del municipio de Sosúa.
   
Omar Messón nació en el sector el Batey de Sosúa, el 2 de septiembre de 1965. Es un escritor que posee una sólida formación cultural, con él se puede conversar de forma extendida  sobre cualquier tema. Estudió en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), donde se graduó de doctor en derecho en el año 1990. Fue miembro del taller literario César Vallejo. En Sosúa ha realizado una notable gestión cultural, fundó el primer círculo de lectores Luz hacia el futuro (1983), el primer taller literario Génesis (1984), la primera y única revista literaria en Sosúa, Génesis (1997). Fue delegado municipal de cultura para el Consejo Presidencial de Cultura.
  
Es miembro fundador del grupo “Jueves Literarios de Sosúa”. Su poemario “Obsesión de la Luz” fue publicado en marzo de 2008. Ha participado de manera activa en la prensa escrita, teniendo en su aval la formación de dos periódicos regionales: “La Flecha” (periódico de humor político) y “Sosúa News”, medios en los cuales ha fungido como director-editorialista, jefe de redacción, corrector de estilos y columnista principal. Ha publicado artículos y ensayos en revistas y periódicos nacionales y extranjeros. Ha sido premiado en los concursos de La Sociedad Cultural Renovación de Puerto Plata y en el 2008 en el Concurso de Cuentos de Radio Santa María por  “El cuarto de los recordatorios”. En 2010, fue ganador de la primera y la séptima mención del Concurso internacional de Cuentos de Casa de Teatro por los cuentos “El Otro” y “Tercera Edad”. En 2011, fue Premio Nacional de Poesía de la Sociedad Cultural Renovación en el concurso anual “Por Nuestro País Primero” con el libro “Albedrío”,  en 2012, fue Premio Nacional de Literatura Infantil de la Sociedad Cultural Renovación en el concurso anual “Por Nuestro País Primero” por su libro “Animalarium”, en el 2014 obtuvo el Primer Lugar en el concurso de cuentos de Radio Santa María con su cuento “El triciclo averiado” y en 2016, su poemario “Con-Versos” fue ganador junto al poeta César Sánchez Beras del Premio de Poesía de la Sociedad Cultural Alianza Cibaeña. 



0 comentario(s)


Le restan 1000 caracteres.

Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenidos ofensivo o discriminatorio.




Anuncio Adwords