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Bellos lugares del mundo: América

Bellos lugares del mundo: América

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Ingrid González de Rodríguez | ACTUALIZADO 17.02.2019 - 5:17 pm

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El descubrimiento de América  por parte de Cristóbal Colón y los marineros que le acompañaban, marcó un hito cultural de gran trascendencia en la historia de la humanidad. Un hecho fortuito pero contundente y de gran repercusión histórica. Con  su arribo a las nuevas tierras, descubiertas por casualidad (Colón siempre pensó que había llegado a la India), el almirante interconectó el mundo, mezcló etnias, lenguas, razas y culturas, dio inicio a un proceso parecido al que modernamente se ha llamado globalización o lo que es lo mismo, un encuentro de estilos de vida y modelos económicos.

¿Cuáles ideas estaban en el ambiente en tiempos de Colón?
¿Qué podemos decir de la personalidad de este hombre cosmopolita, esbelto, pelirrojo, experimentado, y excéntrico navegante que pretendía llegar a las costas orientales de Asia navegando rumbo a occidente, y en cambio llegó a las tierras que hoy, llamamos América, sin nunca comprender la magnitud del descubrimiento que había realizado?  

A juicio de la apreciación popular de los dominicanos, desde siempre, el marinero estuvo Perseguido  por un fukú que lo azaró en todas las páginas de la historia, pues a pesar de ser hombre de gran talento y excelente marino, no tuvo éxito en el gobierno de la naciente colonia de España en las nuevas tierras, donde muy bien le hubiera correspondido gobernar. Por el contrario su historia personal es la un hombre alabado por unos y criticado por otros por haber descubiertoa América. Lo cierto es que las hazañas del almirante nos hablan de un personaje singular. Que aparte de haber llegado al nuevo continente (nuevo para el imperialismo europeo de la época) se lanzó con arrojo y decisión en sus arriesgados proyectos.

Así vemos que fue el primero en bordear la costa atlántica de África, llegando al norte de Islandia. En nombre de España fue el primero que exploró todo el mar de las Antillas, y también fue el primer europeo en anclar en las hoy Bahamas, República Dominicana, Cuba, Haití, Jamaica, y Trinidad, antes de tropezarse con el continente suramericano, en una época en que los secretos del universo eran grandes dogmas: la tierra era plana, el mar un ignoto espacio vacío y grandes misterios  arropaban el cuestionamiento científico.

Con todo su arrojo de navegante intrépido y arriesgado, con todo y sus aportes a la corona española, el almirante fue saboteado por rivales envidiosos en sus intentos de establecer asentamientos coloniales en las tierras descubiertas, de manera que cazafortunas y trotamundos inconformes levantaron testimonios en su contra haciéndole perder la simpatía de los reyes, provocando que el marino Genovés regresara a España hecho preso, rodeado de cadenas. Sin embargo, el talento del almirante se impuso, su protectora la reina Isabel y el rey Fernando el católico, lograron liberarlo, creyeron en él y lo enviaron de nuevo en una segunda expedición en 1497. Fue cuando descubrió las Antillas menores y la isla de Puerto Rico. En su tercera expedición en 1948, fue cuando llegó a las costas de la actual Venezuela, a la isla de Trinidad y a los cauces del Orinoco. Lo demás es historia. A pesar de las dificultades, tormentas, y naufragios, regresó a España, y en 1502 emprendió su cuarto y último viaje, pues contrajo una enfermedad que le ocasionó la muerte en 1506.

Colón nunca se consideró un descubridor y aunque antes de morir se negó rotundamente a revisar el significado de sus descubrimientos, su hallazgo marcó una nueva etapa en el ordenamiento del mundo, desde la salida del puerto de Palos de Moguer de la flotilla a su mando de las tres carabelas, La Santa María, La niña, y La  pinta, un 3 de agosto de 1492 la gesta del navegante abrió el camino hacia el conocimiento del cuarto continente y sus culturas indígenas, y sus modos de vida, artes, viviendas, vestidos, alimentación, técnicas e instrumentos de trabajo, costumbres, valores y tradiciones, organización social y política, creencias religiosas, conocimientos técnicos, científicos, aparecen ante los ojos de los conquistadores, y sucumben ante su superioridad técnica, lo cual facilitó el proceso de conquista y colonización.

El descubrimiento de América transformó de tal manera la vida europea que los historiadores toman ese acontecimiento como el punto de inicio de la edad moderna.  Un mundo nuevo que no figuraba en los mapas, aparece a los ojos de los europeos que aunque vinieron de un país que se destaca por su diversidad geográfica y cultural -en el sur la tierra es fértil y cálida, en Castilla predomina la inmensidad de los grandes llanos de la meseta central- por sus montañas, llanuras, playas, montes y bosques áridos los conquistadores estaban acostumbrados a una geografía variada, no obstante se sorprendieron ante los contrastes del territorio descubierto y sus impresionantes recursos naturales que incluyen la selva tropical más grande del mundo (la Amazónica), importantes yacimientos de cobre, estaño, plata, oro y petróleo, anchos y caudalosos ríos, bosques exuberantes que se complementan con los grandes sistemas montañosos, los lagos y las enormes planicies que la atraviesan de norte a sur, al igual la fauna y flora muy ricas y variadas, totalmente distintas de las que ellos habían visto.

ingridderodriguez@hotmail.com




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