18 Agosto 2017 10:38 AM

PortadaOpiniónEditorial

Editorial

Coraasan y Alcalde: un conflicto desbordado

ACTUALIZADO 17.08.2017 - 5:13 pm

0 COMENTARIOS

enviar por email

imprimir

ampliar letras

reducir letras

Santiago observa sorprendido una situación conflictiva que ha estallado entre el Director de CORAASAN y el Alcalde del Municipio de Santiago, conflicto que aparentemente no tiene razón de ser.
   
Como se sabe entre ambas instituciones santiagueras se ha dado una vinculación interinstitucional en la que se ofrecen mutuo apoyo. Específicamente CORAASAN es la que cobra la basura que recoge el Ayuntamiento dentro de la factura del agua. Esa situación genera la necesidad de la conciliación entre ambas instituciones, que en ocasiones ha dado lugar a diferencias de interpretación y desbalances, pero que siempre se han resuelto en la mesa de la conciliación y la negociación dialogada.
   
Sin embargo, en esta ocasión las diferencias han alcanzado la categoría de un conflicto que aparenta irreconciliable, llegándose al extremo de que el Ayuntamiento le cerrara a CORAASAN las estafetas de cobro dentro de las instalaciones edilicias, mientras que la institución del agua respondiera con la separación de la gerencia que dirigía a un hermano del Alcalde. El conflicto, por tanto, ha adquirido la categoría de una lucha entre dos instituciones que podría degenerar en serios perjuicios para las funciones públicas que ambas instituciones tienen que rendir a los munícipes de la comunidad santiaguera. Ya se ha advertido que la situación podría incidir en una “crisis del agua” para Santiago.
   
Dada esas dimensiones, que lucen exageradas, la gente se pregunta: ¿Cuáles son las razones que le impiden a los directivos de ambas instituciones llegar a un acuerdo en esta ocasión? ¿Es que lo que hay son razones de diferencias partidarias por la lucha de tendencias dentro del mismo partido de Gobierno? ¿O es que las diferencias son de índole personal por alguna ofensa imperdonable?
   
Si fuera eso último, los incumbentes de esas importantes instituciones públicas deberían situarse en el plano institucional y preguntarse: ¿Se justifica que un asunto de naturaleza personal arrastre a las instituciones que tienen por ley responsabilidades y funciones de orden público que nada tienen que ver con la vida personal de los incumbentes? Si así fuera no tienen razón ni el director de CORAASAN ni el Alcalde en profundizar un conflicto que perjudicaría el interés público de la ciudadanía de Santiago.
   
El Alcalde y el Director de CORAASAN son dos profesionales que están proyectando una buena imagen pública: El primero como un gerente municipal que está haciendo esfuerzos racionales por el ordenamiento del Municipio y por la eficiencia de los servicios municipales, especialmente en el orden de la limpieza y el ornato de la Ciudad Corazón; el segundo, ha podido mantener la imagen de CORAASAN, como un modelo nacional de eficiencia en el manejo del servicio del agua potable. Esa imagen positiva de un liderazgo racional y efectivo, no debería maltratarse con comportamientos emocionales que podrían colocarlos en el plano irracional del liderazgo autoritario y arbitrario, responsable del atraso político dominicano.

¡Qué dialoguen y que no se dejen dañar!



0 comentario(s)


Le restan 1000 caracteres.

Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenidos ofensivo o discriminatorio.




Anuncio Adwords