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Editorial

El desafío del CNM

ACTUALIZADO 20.11.2018 - 6:51 pm

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El Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) anunció en su más reciente sesión de trabajo, la preselección de 47 candidatos para escoger a cuatro jueces del Tribunal Constitucional (TC). Los postulantes preseleccionados serán sometidos a la evaluación para su escogencia que se iniciará con vistas públicas a partir de los días 5, 6 y 7 de diciembre próximo.
   
En relación a la conformación de los miembros del TC, como también de los jueces que habrán de completar a la Suprema Corte de Justicia, el CNM se enfrenta a dos grandes expectativas: La primera expresa la creencia de que ese órgano, al estar dominado por el partido gobernante y en especial por la facción que encabeza el Presidente,  escogerá personalidades que respondan a los intereses partidarios oficiales, para así fortalecer el poder fáctico que ha acumulado el grupo gobernante.
   
La segunda expectativa la define la Sociedad Civil, la cual plantea la necesidad que tiene la democracia dominicana de que esos órganos jurisdiccionales de la República sean integrados por personalidades no partidaristas, con capacidad probada  y sobre todo con independencia de los partidos, para que garanticen un desempeño que se base en derecho y no en compromisos partidarios. Es la forma de que se puedan asegurar los principios democráticos de la independencia y alternabilidad de los poderes.    
   
Esas dos grandes expectativas encierran dos propósitos contrapuestos: o se fortalecen las tendencias para un poder autoritario y dictatorial; o se retoma el camino que favorezca la consolidación de la institucionalidad democrática en el país.
   
Esperemos, pues, que el CNM opte por el camino de la democracia, tal como desde el origen de la Nación lo soñaron los Padres de la Patria.
¡A escoger jueces y magistrados con independencia de criterios!

Eviten el conflicto


El sistema de la seguridad social está amenazado por las contrariedades que se vienen acumulando entre los principales actores que intervienen en el sistema. El CMD y la asociación de prestadores de servicios, se manifiestan en contra de la apertura de la Atención Primaria, mientras los intermediarios financieros y los demás órganos que regentean la Seguridad Social se enfrentan a los primeros y defienden el inicio de la Atención Primaria.
  
El conflicto está abierto y en el mismo se cuestionan las motivaciones y argumentos de los actores, dejando ver los intereses encontrados, las disfuncionalidades y las violaciones a la Ley que estableciera la Seguridad Social. La evolución del conflicto en los últimos tiempos parece conducir a un agravamiento del mismo, pudiendo llegar a estallidos sociales no deseables.    
  
Las partes en conflicto y el Gobierno como entidad suprema, deberían propiciar una mesa de  diálogo, que le busque una solución anticipada al conflicto, mediante un gran acuerdo que lime los desencuentros e intereses exagerados e irracionales de las partes. Ese gran acuerdo debe servir de base para que el Congreso de la República, al estudiar el proyecto de modificación de la Ley de la Seguridad Social, parta de ese consenso de modo que se apruebe una nueva Ley que facilite el mejor funcionamiento del sistema, asumiendo que la salud de la población es la prioridad por encima de los intereses de los proveedores, de los mismos médicos y de los intermediarios financieros.
¡Qué den un ejemplo civilizado!


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