La denuncia ha causado revuelo en los medios de opinión y en el Gobierno, quienes han reaccionado, en gran parte, rechazando la denuncia y exigiendo, en el caso de algunos funcionarios públicos, que los economistas del PRD ofrezcan las pruebas del caso. También algunos empresarios se manifestaron, restándole veracidad a la denuncia, considerando el hecho como marginal y un fenómeno económico mundial.
El problema del lavado, que es la forma mediante la cual se normaliza la entrada de dinero provenientes del narco, así como de otras fuentes ilícitas, como la evasión fiscal, internacional y nacional, y el contrabando, ha sido materia de preocupación de los gobiernos y organismos internacionales, los cuales han influido y presionado a los gobiernos de muchos países, incluyendo el nuestro, para que se apruebe y se fortalezca el marco jurídico que permita combatir el lavado de dinero.
El Gobierno de los EEUU ha sido el mayor abanderado en esa lucha contra el narco y el lavado internacional en estos países, asumiendo el rol de censurador de los gobiernos que no colaboran efectivamente en la lucha contra el narcotráfico y el lavado. Este rol, unido a su tradicional hegemonía, hace que su voz se vea como un dictamen que condena o absuelve de culpa a quienes se vinculen a esos delitos económicos.
El dictamen del embajador
Por esa razón el debate interno sobre si el narco aporta o no aporta a la economía dominicana ha llegado a un punto culminante, cuando el embajador en funciones de los EEUU en el país ha reconocido que el narco influye en la economía doméstica, como lo hace en muchos otros países, por lo que no debe causar extrañeza.
Ese dictamen definitorio no debe causar, en consecuencia, confusión y preocupación. El problema no es que el narco a través del lavado aporte a la economía nacional. El problema es que los gobiernos den clara evidencia de que no se combate eficazmente el narco y el lavado, sino que, además, no permiten vasos comunicantes entre los funcionarios del Estado, civiles y militares, con los agentes nacionales e internacionales del narcotráfico y el lavado.
Mientras esto último se produzca, como se ha conocido en los casos más sonados que recientemente se han descubierto en el país, siempre habrá dudas sobre la sinceridad y compromiso de los gobiernos en la lucha contra el narco y el lavado.
Y de esa duda es de lo que hay que cuidarse y evitar, para no caer en el descrédito.
