Saltó a la vista la alta tecnología aplicada en el aspecto de la escenografía, el manejo de la luminotecnia, la calidad del sonido y de los artistas nacionales e internacionales, la segregación de los espacios y del público, así como el personal de vigilancia y de acomodación de la inmensa muchedumbre que por tres días respondió a la convocatoria del evento. También llamó la atención el acondicionamiento de las áreas de recepción y atención al público dentro de unas facilidades públicas destinadas a las actividades deportivas normalmente descuidadas.
Detrás de toda esa planificación y sentido de organización, que al decir de varios observadores asistentes estuvo a la altura de los países avanzados, se exhibió una mentalidad empresarial criolla entrenada y preparada para responder de acuerdo a los parámetros de la modernidad y de la posmodernidad. Pero también en capacidad de emprender iniciativas actuadas en forma desarrollada, en donde se combinan armoniosamente el espíritu de lucro legítimo, en este caso más bien promocional, con el desarrollo de una gestión empresarial basada en valores.
Por esas razones es de destacar el desempeño de La Cervecería Nacional y del Grupo E. León Jimenes como ejemplos en el país de un conglomerado empresarial que verdaderamente sustenta el desarrollo, siguiendo su lema de: “por una mejor Nación”.
¡Felicitaciones! Por esa vía se construye el desarrollo nacional.
Endeudamiento y desastre
El ministro de Hacienda, Vicente Bengoa, urgió al Congreso aprobar un préstamo de hasta US$100 millones para aplicarlos en los desastres naturales, argumentando que en lo que resta del año el fondo de emergencia para desastres tiene unos RD$491 millones en el Presupuesto.
El planteamiento llama la atención por dos razones: Primero, porque se ha hecho algo aceptado como norma, financiar todo tipo de gastos públicos con endeudamiento interno y externo sin ningún miramiento. Por eso se está haciendo costumbre preparar presupuestos desequilibrados para cubrir los déficits con endeudamiento.
Segundo, porque este nuevo empréstito reafirma la vocación de los gobernantes de recurrir al endeudamiento para cubrir los compromisos internacionales que generan las excesivas importaciones, la carga financiera del servicio de la deuda, así como la irracional carga de la nómina partidaria y los gastos comunicacionales que absorben decenas de miles de millones de pesos anuales, sin que ello reporte beneficios productivos a la Nación.
Esa inclinación por el endeudamiento y la malversación de los recursos públicos, serán las causas eficientes del desastre, no natural, sino económico que algunos vaticinan a corto plazo.
