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Reelección e inactividad institucional

ACTUALIZADO 02.09.2018 - 5:41 pm

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El tema de la reelección presidencial, a pesar de que la Constitución de la República la prohíbe, concentra la atención de importantes funcionarios gubernamentales y de los legisladores, lo que se traduce en la inactividad de instituciones públicas en perjuicio de la población.
   
Resulta absurdo destinar recursos, energías y tiempo en la promoción de la repostulación presidencial, porque constitucionalmente está vedada y, por consiguiente, quienes asumen proyectos en esa dirección se colocan al margen de la Carta Magna.
   
Preocupa la inacción en materia de salud, seguridad ciudadana, servicios esenciales y políticas públicas, como consecuencia de los aprestos reeleccionistas. Inquieta que senadores y diputados desatiendan sus funciones para “inmiscuirse” en las discusiones sobre la reelección, mientras proyectos como la Ley del Código Penal, están estancados por la falta de una legislación responsable.
   
Atormenta, de otro lado, que los políticos opositores se dejen arrastrar por una cuestión inconstitucional, porque descuidan su misión de defender los derechos ciudadanos.
   
Gobernantes y gobernados tienen un gran reto en este momento: unirse para impulsar programas en procura de la solución de los problemas sociales y económicos que afectan a los dominicanos; enarbolar  un plan de nación, esa es la tarea prioritaria.
  
 Frenar la muerte de miles de recién nacidos por la carencia de asistencia médica adecuada, detener el endeudamiento alocado, terminar la reparación de los hospitales, combatir la delincuencia y la violencia por la paz social, rescatar y preservar los recursos naturales, entre otras problemáticas, son asuntos más importantes que la reelección.
   
Además, la crisis nacional no depende de la reelección presidencial, sino que es sistémica, por tanto, es preciso producir cambios estructurales en el sistema político, social y económico, porque es la forma de erradicar la desigualdad, injusticias sociales, marginalidad e iniquidad que hunden a la mayoría de las familias dominicanas en un “laberinto”.
   
En fin, todos los sectores de la sociedad deben plantearse una alianza estratégica por el bien común y para superar el atraso y el subdesarrollo del país, porque solo así República Dominicana podrá evolucionar y alcanzar el crecimiento sostenible. Voluntad política y una misión sagrada deben normar el comportamiento de quienes controlan el poder y  del pueblo para construir una nación grande, fuerte, combativa y vigorosa.
A trabajar entonces, por un mejor país.

Plan Básico de Salud

    
Razonable es la sugerencia de la Asociación de Industrias de República Dominicana, a través de la cual exhorta a las autoridades a implementar con rapidez el programa de Atención Primaria en el Plan Básico de Salud.
   
Hay que resaltar que se trata de una gran conquista en el campo de la seguridad social, situación que debe despertar la conciencia entre quienes gobiernan al país para poner en marcha este programa sanitario.
   
Es improcedente la resistencia de especialistas y otros actores del sistema de salud a que se implemente el plan, debido a que afecta la salud de los dominicanos; no se justifica la parálisis de dicho proyecto.
   
Se precisa de la contratación de especialistas, reglas claras y el protocolo para garantizar la ejecución del Plan Básico de Salud.
¿Por qué obstruir esta plataforma?


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