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Editorial

Suspicacia

ACTUALIZADO 09.09.2018 - 5:17 pm

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Crea suspicacia la sorpresiva llamada del gobierno de los Estados Unidos a sus diplomáticos radicados en El Salvador, Panamá y República Dominicana para  consultarlos sobre la ruptura de sus relaciones con Taiwán para establecer nexos con China Popular.
   
Aunque Estados Unidos no ha fijado una posición sobre la apertura de conexiones entre los citados países y China Popular, al parecer, la evaluación con los embajadores es una señal que advierte posibles sanciones por el establecimiento de relaciones diplomáticas y comerciales con China.
   
Los estados estadounidense y chino están enfrascados en una guerra económica y comercial, como consecuencia de la expansión del país asiático en el mundo, cuyo proceso se afianza en Latinoamérica y el Caribe; esa situación preocupa y molesta al poder norteamericano.
   
Estados Unidos no le perdona a El Salvador, Panamá y República Dominicana, es lo que se deduce a partir de la convocatoria urgente de los funcionarios en el campo de la diplomacia, que se distanciarán de la República China de Taiwán y, en cambio, se aliarán a China Popular.
   
Se trata de una intromisión en asuntos propios de cada nación, claro, Estados Unidos se ampara en su influencia en la geopolítica en la región para imponer políticas afines con sus intereses.
   
Estados Unidos y China son las dos principales potenciales mundiales, las cuales se disputan el control de los mercados, la economía y la hegemonía política; esa batalla deben protagonizarla los norteamericanos y los chinos; es injusto entonces que involucren en sus conflictos a otros países.
   
Además, cada nación tiene facultad para determinar su política exterior, incluso hay una proclama internacional que establece el derecho a la autodeterminación de los pueblos, precepto que deben respetar todos los estados, porque es la garantía de la soberanía e independencia de cada país.
   
Se puede estar o no de acuerdo con la decisión de El Salvador, Panamá y República Dominicana, mediante la cual se alejaron de Taiwán para acercarse a China Popular, pero es su libertad y eso hay que respetarlo.
   
Procede que los estados salvadoreño, panameño y dominicano se preparen para encarar posibles censuras por parte de Estados Unidos, con el objetivo de defender su soberanía y autodeterminación.
   
Las naciones latinas y caribeñas no pueden doblegarse  ante los reproches del imperio, por el contrario deben resguardar su soberanía e independencia y consagrarse como territorios libres de injerencia.

Producción agropecuaria


Líderes agropecuarios expusieron ante el presidente de la República los problemas que enfrenta ese sector y las alternativas para rescatar la producción nacional.
   
¿Qué se requiere en el campo dominicano? Los voceros de los productores precisaron ante el jefe del Estado que urge la construcción de infraestructuras de riego, de transporte terrestre, electrificación, telecomunicaciones, investigación y transferencia de tecnología para seguir mejorando la productividad, competitividad y rentabilidad de la agricultura, a fin de explotar las potencialidades productivas.
   
Ahora solo falta que el Gobierno obtempere ante el clamor de los cosecheros del país, porque ya tiene en su poder el diagnóstico de la crisis que trastorna la producción.


1 comentario(s)


  • 1

    Osmalto Almonte

    10.09.2018 - 3:01 pm

    Buenas tarde, estoy de acuerdo con lo pronunciado en el editorial en cuanto a la toma de decisión de cada país, sin embargo, el libre comercio se debe fomentar (China expuso una condición dictatorial, romper relación con otro Taiwan). Taiwan es un país que trabaja con calidad moral e industrial. Mas bien, la realidad es que el gobierno complació a los empresarios y no al pueblo, pues lo único que bajo con dicha negociación fue la calidad y no el precio como se tenia previsto.
    gracias por su atención


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