Es una confesión que nos enseña lo indefensa en que se encuentra la sociedad frente a una realidad política construída por políticos que han caído víctimas del mercantilismo partidario, la politiquería y el clientelismo, perversiones que expresan la ausencia de la ética y la moral en el quehacer de una política sin valores.
En particular la denuncia oficial sobre la magnitud de la corrupción, encierra como mensajes que el departamento de la persecución de la corrupción carece de funcionalidad por lo que está demás y que la justicia en esta materia estimula más bien la impunidad para que los políticos inmorales sigan a las claras, es decir, con toda transparencia, burlándose de la Constitución y las leyes y haciéndose de los recursos públicos.
Frente a esta bochornosa realidad parece poco lo que se pueda hacer. Sin embargo hay que insistir en la necesidad de que los políticos en el Gobierno o en la oposición, se reorienten sobre la base de recuperar la moral perdida, y se impulsen con iniciativas que faciliten la adopción de mecanismos que permitan el control y combate efectivo de la corrupción.
En ese orden La INFORMACION felicita al senador por Santiago, Julio César Valentín, por haber depositado en este diario tres proyectos que habrá de someter al Senado, dos de los cuales tienen como objetivos combatir la corrupción simbiótica pública y privada, cumpliendo así con sus promesas de campaña y dando cuentas a la ciudadanía de sus iniciativas.
Esperamos que el joven senador de esta provincia tenga éxitos en la gestión de sus proyectos, para que el país empiece a corregir tantos entuertos dañinos, entre ellos la corrupción.
Los linchamientos
Se está haciendo más frecuente la práctica del linchamiento de supuestos delincuentes en mano de multitudes anónimas. La prensa ha dado cuenta de otro hecho de esta naturaleza aquí en Santiago.
La práctica del linchamiento deja ver la debilidad institucional de la Justicia, su falta de efectividad y de crédito en la población. Y muestra, también, el salvajismo primitivo que una población indefensa y airada es capaz de reproducir en medio de tanta ostentación y “modernismo” violentos.
¡Que tomen nota otra vez los políticos y la Justicia!
