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Basura: Desafío municipal

ACTUALIZADO 08.09.2010 - 2:22 am

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La basura y el vertedero de Rafey han vuelto a dar señales de humo que comienzan a preocupar a los munícipes de Santiago en cuanto al manejo de la basura.
   
Como se sabe durante la gestión del síndico José E. Sued se trabajó en la instalación de un sistema integral de aseo urbano para el saneamiento y limpieza de la ciudad, cuya mayor y más visible concretización fue el Eco-Parque de Rafey. En esa tarea se ha contado con la generosa cooperación del Gobierno de Japón, así como de otras agencias internacionales y del sector privado de Santiago.
   
Mediante esa labor se logró controlar la humareda tradicional que salía del viejo vertedero de Rafey, casi todos los fines y principios de años, al tiempo de dejar en operación un esquema de recogida y transporte de la basura en gran medida ordenado y funcional, así como dos celdas que habrían de funcionar como relleno sanitario según el método japonés Fukuoka, para el destino final de la basura.
   
Ese sistema para el manejo integral de los residuos sólidos, sin embargo ha comenzado a manifestar debilidades, a partir del período de transición para el cambio de autoridades, luego de la derrota electoral del anterior síndico. De esa manera se comenzó amontonar  basura en las calles de la ciudad, a la vez que problemas sociales tradicionales relacionados  con “los buzos” han provocado nuevamente el aparecimiento de la tradicional humareda.  
   
Con las autoridades encabezadas por el nuevo alcalde, Gilberto Serulle, se han puesto en ejecución operativos de emergencia para recoger más de 12 mil toneladas de basura y restaurar los equipos de transportación para tratar de normalizar la situación de la basura en Santiago en el día a día.

Una sana orientación

Es importante que las nuevas autoridades se orienten por la necesidad de apoyar y fortalecer el sistema de manejo integral de residuos sólidos, con los ajustes naturales que las nuevas autoridades puedan incorporarle, pero sin despreciar la experiencia acumulada. En esta línea de trabajo es imperativo fortalecer la capitación, de modo que el personal integrado al manejo de la basura asimile y refresque los procedimientos y exigencias del sistema.
   
Santiago necesita ponerse a la vanguardia en el manejo de la basura, a fin de que  pueda institucionalizar e instrumentalizar la solución definitiva del problema del aseo y limpieza de la ciudad, asunto de alta prioridad para que la ciudad de Los 30 Caballeros exhiba un nivel de limpieza que la haga acogedora y habitable, tal como postula el Plan Estratégico de Santiago.
   
¡Apoyemos al Gobierno local y a los técnicos y empleados del Ayuntamiento responsables del aseo y limpieza de la ciudad!





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