Como se conoce, el Gobierno de la República ha venido impulsando una serie de reformas en varias dependencias públicas para adecuar la administración del Estado y hacerla más eficiente y cónsona con los requerimientos de la modernización y desarrollo del país.
Este anuncio de la Presidencia sobre tan importante y relevante iniciativa, se produce en circunstancias en las que se ha puesto en evidencia la inoperancia de algunas dependencias oficiales, como son el departamento de persecución de la corrupción, DIGENOR y los diversos órganos de regulación del tránsito, entre otras tantas, así como la incapacidad y brutalidad de otras, como es el caso increíble de la AMET, todo lo cual pone al descubierto la necesidad imperiosa de una seria y profesional reforma administrativa del Estado, que haga más efectivos los diferentes ministerios y dependencias oficiales y más apegados a la Ley y la civilidad.
La “modernidad y el progreso” también debe recaer sobre las viejas y a veces obsoletas estructuras administrativas del Estado, las cuales muchas veces son obstáculos al desarrollo y en otras tantas más bien responden a los intereses particulares y medalaganarios de unos incumbentes arbitrarios y corrompidos.
El anuncio hecho por Pina Toribio no puede ser más oportuno y ojalá dicha reforma sea lo más pronto posible, para que el Gobierno, por esa vía, restablezca la credibilidad perdida, especialmente en los ciudadanos letrados.
¡Apoyemos, pues, al Superior Gobierno en ese proyecto!
Potencial turístico de Trujillo
Un diputado del PRD ha propuesto la idea de un museo en San Cristóbal dedicado a Trujillo, para de esa forma promover el turismo en esa provincia sureña. La idea es una necedad fruto del ocio propio de muchos políticos oportunistas.
Pero si fuéramos a considerar en serio tal despropósito, podría ser siempre y cuando el museo sea concebido y materializado de tal manera que quienes los visiten, nacionales y extranjeros, salgan espantados y maldiciendo por detestable una Era de la historia dominicana, en donde se suprimieron los derechos humanos y las libertades, mediante un régimen político basado en el terror, el crimen y la tortura, así como en el latrocinio y la apropiación forzosa de las riquezas nacionales, al tiempo de degradar los valores de la familia dominicana.
Ese museo debe ser una casa de terror para que la juventud forme una sólida conciencia de rechazo al autoritarismo.
¡Que bajo ha caído el PRD!
