El temor de la población en nuestro país se ha hecho más patético a partir del pequeño terremoto ocurrido entre Puerto Plata y Santiago que derrumbó planteles escolares y produjo daños en varios establecimientos públicos y comerciales en ambas ciudades. El temor alcanzó el nivel de pánico con el terremoto pasado de Haití, el cual llegó casi a los 7 grados y devastó la zona de Puerto Príncipe con un saldo de muertos que sobrepasó los trescientos mil haitianos.
Con esos antecedentes, la cadena de temblores cuyo máximo nivel ha sido de 5.1 grados seguido de réplicas entre los 4 grados, mantiene inquieta a gran parte de las poblaciones del Cibao, especialmente en Santiago y Nagua. El COE y la Defensa Civil han reportado algunos daños en planteles escolares y otras edificaciones y llaman a la población a mantenerse alerta.
Sin embargo, el temor de la población y su estado de ánimo ponen en evidencia su angustia por el escaso nivel de educación y destreza para encarar con serenidad estos fenómenos naturales. No hay un claro y básico entendimiento de lo que sucede y tampoco hay un esquema de las medidas que se deben adoptar.
Por eso la situación debe ser aprovechada por las autoridades para definir y poner en ejecución un programa educativo elemental, en las escuelas y en las comunidades vecinales, así como a través de los medios, para difundir una literatura mínima y didáctica, como especie de un decálogo que oriente a la población. El gobierno muy dado a la impresión de un sin número de publicaciones, pudiera implementar con facilidad esta iniciativa.
¡Manos a la obra!
Los temores de Soros
George Soros es uno de los genios del capitalismo salvaje que se ha distinguido en el aprovechamiento del capital especulativo internacional, de modo que es una voz autorizada para emitir juicios acertados sobre los mercados globalizados. Para Soros “el mundo se encuentra en uno de los períodos más peligrosos de la historia moderna” y en los EEUU predice hasta disturbios en las calles que conducirán a una represión brutal que limitará las libertades civiles. Predice que el sistema económico podría colapsar por completo.
Se trata de una premonición, que debemos ponerle atención, sobre todo porque los efectos del capitalismo salvaje ya se están manifestando en el país con el endeudamiento, el consumismo ostentoso, las importaciones masivas, el déficit fiscal, la corrupción y el financiamiento del derroche y la hipertrofia estatal, lo que unido a los efectos de la crisis mundial que Soros pronostica, podrían hacer colapsar nuestra pequeña economía y la débil institucionalidad que mantiene la estabilidad.
¡Curemos en salud!
