Esos ideales duartianos inspirados en los principios de libertad, igualdad y fraternidad impulsados por la revolución francesa, se mantienen todavía como ejes trazadores de los mejores intereses de la dominicanidad, históricamente saboteados y bloqueados por aquellos malos dominicanos que nunca han tenido fe en la República, y por el contrario se han mantenido aferrados a una concepción del poder y de la política de corte autoritaria que sólo se inspira en la ambición personal por el poder para imponer la dominación sobre la población y alcanzar todas las fuentes del poder (totalitarismo dictatorial), y desde ahí controlar el patrimonio y los recursos nacionales para apropiárselos y repartirlos entre los relacionados y simpatizantes(patrimonialismo).
Esa teoría y concepción de la política ha negado la instauración de una República democrática, respetuosa del imperio de la ley y de los ideales democráticos de libertad, igualdad, justicia y fraternidad que son guías de los derechos humanos y del Estado Democrático y Social de Derecho. Hasta nuestros días el imperio de esa concepción del poder autoritario y totalitario se mantiene para favorecer preferiblemente a los frentes oligárquicos tradicionales y nuevos, en perjuicio de las mayorías que resultan excluidas y victimizadas por la injusticia, la desigualdad y la pobreza.
Por esas razones el natalicio de Duarte debe ser un momento para revivir sus ideales que aún se mantienen como una tarea pendiente y por la que han dado sus vidas, siguiendo esos ideales de los buenos dominicanos, los héroes de la restauración y más recientemente los héroes de la revolución del 1965, el coronel Rafael Fernández Domínguez y Francisco Alberto Caamaño y como símbolo de la juventud dominicana sacrificado por esos ideales el inmortal Manuel Aurelio Tavarez Justo.
La INFORMACIÓN rinde un homenaje patriótico y nacionalista a todos esos héroes que decidieron encarnar en su momento, los ideales de la más sana dominicanidad duartiana.
¡Qué viva la República de Duarte!
Dr. José js. Jiménez Olavarrieta Inmemoriam
Ayer falleció aquí el doctor José de Jesús Jiménez prominente médico, investigador y maestro y de un largo ejercicio profesional que lo distinguió y que le mereció importantes y significativos reconocimientos de la comunidad médica, universitaria, nacional e internacional.
Fue distinguido como “Maestro de la Medicina Dominicana” por la Asociación Médica de Santo Domingo, entre otros muchos reconocimientos.
Era colaborador de La INFORMACIÓN y autor del libro “Patologías Médicas” sobre el Hospital Cabral y Báez y también profesor en la PUCMM.
¡Paz a su alma!
