En tiempos durante los cuales se ha perdido la afición por la lectura y ha caído a niveles inauditos el dominio de la escritura, es reconfortante el tipo de concurso que induce a muchos a procurar un encuentro personal con la Gloria al obtener nombradía por este tipo de concurso que, en el caso particular de los establecidos para la región norte de la República, contaron con el respaldo del Arzobispado de Santiago.
En el acto de ayer, cuyos detalles informativos se incluyen en otro lugar de las páginas de este diario, fueron galardonados con el Premio Regional Norte de Poesía Manuel del Cabral, Roberto Miguel Escaño, de Moca; con el Premio Regional Norte de Cuento Virgilio Díaz Grullón, Moisés Ignacio Muñiz Patín, de Sosúa; Premio Regional Norte de Ensayo Pedro Francisco Bonó, Rafael Abelardo Pérez Rodríguez, de Santiago de los Caballeros; Premio Regional Norte de Historia Antonio Delmonte y Tejada, Rafael Darío Herrera Rodríguez, de Mao; y Premio Regional Norte de Literatura Infantil Ramón Emilio Jiménez, Juan Arsenio Díaz Peña, de Puerto Plata.
Deseo que muestra este periódico y que se deduce realizable por el título del concurso, es que sean creados premios regionales de literatura para los mismos renglones, y tal vez para música culta, además, para que en ellos participen intelectuales jóvenes y de mayor edad del Este y del Sur de la República.
La condena contra un periodista
Decirle al abogado Pedro Baldera que la Comisión de Derechos Humanos que encabeza en Nagua, Provincia María Trinidad Sánchez, protege delincuentes y maleantes, ha costado bastantes dolores de cabeza a la jueza Salma Bonilla, pues con gran parte de las entidades de la sociedad civil en contra, muchos residentes de la ciudad recriminándola por el anunciado fallo contra quien hizo tal afirmación, Johnny Alberto Salazar, y una multitud que rodeó el Palacio de Justicia de aquella ciudad, no tuvo más remedio que pedirle a las partes que recogieran “por secretaría” la sentencia.
Lo cierto y verdad es que muchas de las entidades de derechos humanos, por sus mismas finalidades y mientras no se pruebe culpabilidad a alguien sindicado por un crimen o un delito, se lanzan a defender los derechos humanos de tales señalados, a los que sectores de la sociedad, contra lo establecido por la ley, marcan con su índice acusador.
Baldera no pudo soportar que Salazar le señalara que defendía criminales. La jueza recurrió a procedimientos inopinados para conocer la acusación, incluyendo un juicio a puertas cerradas, prohibición de la presencia de periodistas en la sala de audiencias y otros rasgos de autoritarismo que dieron lugar a rechazo de amplios sectores de Nagua.
Por fin, después que la multitud rodease el edificio del tribunal, se ha recurrido a un acercamiento que la jueza pudo propiciar en base a que la Ley 6132 prevé el derecho de réplica para cuantos se sientan afectados por la afirmación de un comunicador social. O de cualquier persona.
